
Comentario por Roé Jose Sammy,
Una compilación, adaptación y comentario de los escritos mesiánicos, y algunos rabinos entre ellos el Rab. Dr. W. Pitter
Hay varias palabras polisémicas del hebreo cuya raíz es la misma, pero su significado varía y sus aplicaciones son distintas según sea su contexto, por ejemplo, la palabra ?mazal?; aunque mazal significa 'suerte' en hebreo moderno, 'buena suerte' es una traducción incorrecta del verdadero sentido de la frase. Este término no se usa como expresión de 'buena suerte' (como sería «te deseo buena suerte»).
Mazal Tov o Mazel Tov (hebreo [ ??? ??? ] / Yidis [ ??? ??? ] Mazel Tov) es
una locución que significa literalmente 'buena suerte'. Se utiliza en hebreo moderno y en otros idiomas occidentales. Frecuentemente se la asocia a «felicidades». Es más frecuentemente como un reconocimiento con el que quien la pronuncia expresa: «Estoy deseoso de que buenas cosas te ocurran». Con la expresión Mazal Tov, se está dando una bendición: «Que ese goteo de inspiración de tu alma en lo alto no se disipe, sino que tenga un efecto positivo y duradero, que desde este evento en adelante vivas tu vida con una conciencia más elevadas. Que seas consciente de las bendiciones en tu vida y que estés preparado para recibir más y más».
Pero esta palabra Matzal que significa ?suerte? es un acróstico de Makón, ?Lugar? o ?momento?, Tzaman ?Tiempo? o ?Espacio de tiempo?, Limú ?enseñanza?, uniendo el sentido de estos tres significados de la palabra ?suerte?, es que podemos estar en el lugar adecuado, en el tiempo o momento exacto y con un propósito definido para algo. Es una gran oportunidad para extraer todo lo bueno de esa experiencia y que todo sea para nuestro bien.
Pero si es todo lo contrario, y que, a pesar de estar en el lugar y momento indicado, la experiencia no es buena, pero al final tiene una gran enseñanza de vida. De manera que sea buena o mala la experiencia podemos aprender de ella, pero si no es así fue un tiempo perdido, en lugar inadecuado y no hubo provecho de la experiencia.
En esta parashá vemos una experiencia de Yaakov, en un momento y en un lugar que estaba reservado por el Eterno con propósitos divinos.
En la parashá anterior la Torá nos relata la triste historia del conflicto entre Esav y Yaakov, no sólo diferentes en aspecto físico, sino también en conducta y en propósitos. Yaacov, aspira lo que su hermano tiene por derecho pero que ha vendido por un plato de comida: la primogenitura, que trae consigo los dones de las bendiciones de Abraham, el sacerdocio del clan familiar y que por medio de él viniese el Mesías. Luego, animado por la iniciativa de su madre, coopera con ella para engañar a su padre y tomar de manera fraudulenta todas esas bendiciones.
Las aspiraciones de Yaacov son loables, pero el fin no justifica los medios. No ha esperado el tiempo del Eterno, y ahora, Esav, al enterarse del engaño perpetrado por Yaacov, desea matarlo tan pronto muera su padre. Por ello, con la bendición de su padre y consejos de su padre y de su madre, emprende la huida de su hogar, que ha dejado destruido, con la intención de formar uno nuevo en tierras lejanas. Y así empieza la parashá de esta semana: ?Vayetzé/salió Yaacov de Beer Sheba y fue a Jarán? (Gn 28:10).
Ahora, la Torá nos dice: ?Se encontró en el lugar, y pernoctó porque se había puesto el sol. Tomó de las piedras del lugar, y las colocó a su cabecera, y se acostó en EL LUGAR AQUEL? (Gn 28:11). Esta es la traducción que ofrece la versión hebreo- española de la Edición de Katz, que siempre uso, pero versiones como por ejemplo la la Biblia Textual traduce: ?Y llegado a cierto lugar?, y la RV-1960: ?Y llegó a un cierto lugar?. La diferencia entre la traducción de Katz y el de otras traducciones es que la edición de Katz al hacer uso del artículo definido ?EL? está haciendo referencia a un sitio específico ya conocido: ?EL lugar?, pero las otras dos versiones, refieren más bien a un lugar indeterminado. Esta mala traducción de estas ediciones bíblicas hace que se pierda información importante de la cual hablaré en breve. Una corta lección de hebreo bíblico aclarará este asunto.
En hebreo podemos decir: ?be-makón? que es una frase compuesta de la preposición ?be? que significa ?en? y la palabra ?makón? que significa ?lugar? o ?un lugar?, también es ?sitio?, y en otro contexto es ?lugar santo? (Gén. 22.3), por lo que entonces la traducción correcta sería: ?Y llegado a un lugar? o más libremente: ?Y llegado a cierto lugar?; lo que comunica la idea que Yaacov llegó a un lugar cualquiera para pernoctar. Sin embargo el texto hebreo de Gn 28:11 que estamos estudiando no aparece ?be-makon?, sino ?BA-MAKON?. ¿Y cuál es la diferencia? Existe una regla en hebreo que, cuando una palabra va acompañada, por ejemplo, del artículo definido ?ha? (?el/la?) para designar un sitio específico: ?ha- makon? (?el lugar?), pero si ese artículo definido va precedido por la preposición ?be? no se escribe ?be-ha-makon? (?en el lugar?), sino más bien ?ba-makón?, y decimos que la ?hei? se aquieta (desaparece) y su signo vocálico ?a? pasa la preposición ?be? la cual ahora se escribe como ?ba? quedando entonces la expresión ?BA-MAKÓN?, la cual debe ser traducida como ?EN EL LUGAR?.
Por tanto, el texto hebreo de Gn 28:11 nos está informando que Yaacov llegó a un lugar muy específico y que él ya conocía. ¿Cuál es ese lugar? En el capítulo 22 del libro de Génesis tenemos una clara referencia al respecto que nos va a permitir identificar ?el lugar? al cual llegó pernoctar Yaacov. En ese capítulo se nos dan varias pistas: dice que Abraham ?fue AL LUGAR (makón) que Di_s le había dicho? (Gn 22:3); ?en el día tercero, alzó Abraham sus ojos, y vio EL LUGAR de lejos? (Gn 22:4); ?llegaron AL LUGAR que Di_s le había dicho? (Gn 22:9); ?llamó Abraham el nombre del lugar aquel: ?Hashem Yiré? (Hashem se mostrará?) (Gn 22:14). Este lugar, es por supuesto, el monte Moriyá, EL LUGAR de la ?Atadura de Ytjak?. Este es EL LUGAR a donde llegó y pernoctó Yaacov, EL LUGAR donde su padre Yitzjak, había sido ofrecido en holocausto tiempo atrás.
El Midrash Bereshit Rabbá nos dice que se llamaba ?EL LUGAR? porque allí se reveló la Shekiná, la Presencia del Eterno. Y como nota adicional, la tradición judía nos dice que fue precisamente sobre este lugar, donde el rey Salomón construyó el Templo, ¡y la roca sobre la cual fue puesto Yitzjak estaba en el Lugar Santísimo y sobre esa roca reposaba el Arca de la Alianza! ¡¡Y allí justo se revelaba la Presencia divina en tiempos del Primer Templo!!
Vemos pues que Yaacov, en su huida desesperada y angustiado como estaba, se dirigió al lugar en donde su padre y su abuelo habían tenido la experiencia emocional y espiritual más importante de sus vidas. Y allí, recogiendo las piedras del lugar para conciliar el sueño, se ?las colocó sobre su cabeza y se acostó en EL LUGAR aquel? (Gn 28:11).
En otro Midrash se cuenta que, cuando las piedras se enteraron que Yaacov buscaba una piedra para recostar su cabeza, comenzaron a discutir entre sí, pues todas ellas querían tener ese honor, pues decían: ?este hombre justo reclinará sobre mí?, luego, todas las piedras se unen, y hacen una almohada para Yaacov. En otra versión del Midrash, dice que el Eterno interviene y hace que todas las piedras se unan para construir una almohada para Yaacov. Y esto es una alusión al Mesías Yeshua.
En cierta ocasión un escriba se le acercó a Yeshua y le dijo: Te seguiré donde quiera que vayas? (Mt 8:19). Y Yeshua le respondió: ?Las zorras tienen guaridas y las aves tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza? (Mt 8:20). Siguiendo el antiguo Midrash, podríamos decir, que también las piedras se hubiesen peleado para tener el privilegio de que el más grande justo reposara su cabeza. Pero, EL LUGAR propicio para que el Mesías recostara su cabeza era la roca que estaba en el Lugar Santísimo, en donde estuvo su ancestro Ytzjak, quien, con su atadura, se había convertido en una alusión al Mesías. Este LUGAR le estaba vedado. Por ello Yeshua afirmaba que no tenía lugar donde reposar su cabeza, no sólo en referencia a tener un lugar de reposo mínimo como Yaacov, sino también que estaba haciendo una clara alusión a su muerte; pues dormir en el pensamiento hebreo es una alusión a la muerte, a continuación, la explicación.
Como sabemos, Yaacov tuvo un sueño impresionante. Y al despertar dice: ?Ciertamente está el Eterno en este lugar, y yo no lo sabía?No es este (lugar) sino la casa del Eterno, y éste el portón del cielo? (Gn 28:17). Luego, al construir el Templo, el Lugar Santísimo, EL LUGAR, se convirtió en el portal del cielo, en donde el Eterno se comunicaba con el cohen gadol encima de la cubierta del arca, como ya he mencionado.
Como sabemos, Yeshua hace un Midrash del sueño de Yaacov, y dice que es una alusión a sí mismo, a Su persona y a Su obra: ?Veréis el cielo abierto y a los ángeles de Di_s que ascienden y descienden sobre el Hijo del Hombre? (Jn 1:51). Pero, ¿qué quiere decir exactamente Yeshua? El Midrash Bereshit Rabbah puede ayudarnos. El Midrash observa que la escalera de Yaacov tiene su base en la tierra, y la palabra hebrea para ?tierra? es ?adamah?, y de inmediato hace una conexión lingüística con Ex 22:21: ?Un altar de tierra (adamah) tu harás para Mí?, lo que es una clara referencia a la expiación. El Midrash además observa que el otro extremo de la escalera llega al cielo, y dice que esto es una referencia al olor de los sacrificios (ver por ejemplo, Gn 8:20,21).
No hay que añadir muchas más palabras. YESHUA MISMO ERA EL LUGAR, EN DONDE SE REVELABA LA PRESENCIA DIVINA, EL PORTAL QUE NOS COMUNICA CON AL HOMBRE CON LA ETERNIDAD. Ese portal, el puente entre los cielos y la tierra es Él Mismo, presentado bajo la metáfora de la escalera: afincada su base en la expiación y su extremo en el cielo en la aceptación de ese sacrificio, como olor grato al Eterno. Asi que; según la literatura rabínica, que mucha gente se plantea: «¿Cuál es el mensaje del reino, como lo describe Yeshúa?». Y toca varios puntos sobre la escalera que Jacob vio en su sueño, como leemos en esta parashat Veyetzé . Génesis 28:12: «Y tuvo un sueño: He aquí una escalera apoyada en la tierra, cuya parte superior alcanzaba los cielos. He aquí los mensajeros [malajim] de DI-S subían y bajaban por ella».
La palabra hebrea malaj [malajim en plural] representa a alguien que trae un mensaje a DI-S. ¡Los mensajeros no son más que usted y yo! «Los rabinos de Israel explicaron que la escalera apoyada en la tierra no es otra que el Mesías? Es nuestra habilidad de permanecer en el Mesías la que nos dará el poder de superar los dardos espirituales del enemigo? La escalera no representa a un objeto, sino a la persona que conecta los dos reinos: el Mesías».
Ahora entendemos de manera practica el gran abismo de separación entre Di-s y el hombre pecador, y el único puente que conecta para restablecer la comunión con Di-s es Yeshúa príncipe de la paz, solo en él encontramos salvación a través del perdón y redención para un mundo porvenir, eso es realmente lo ilustra la escalera de Yaacov.
Siguiendo con la idea de la escalera en un lugar y un momento preciso, vemos también la determinación, en donde la experiencia de Felipe y Natanael con Yeshúa fue única, estar en la presencia del Mesías genero una convicción genuina, que gran alegría pudieron experimentar por estar en el lugar y en el momento adecuado, y el enigma de la escalera de Yaacov fue revelado y ellos pudieron entenderlo.
Estemos atentos en discernir lo que es bueno o malo que viene a nuestras vidas, y aunque el lugar que lleguemos o nos permita estar parezca bueno y el momento brinde seguridad, debemos estar claro que estamos al frente de una experiencia única, en la cual, el Eterno la permite para extraer de ella todo lo mejor, porque sea buena o mala, a la final siempre redundan para nuestro bien, pese al tiempo en que podamos entenderlo. Quiera el Eterno que todos podamos ascender hacia el mundo venidero por medio de los méritos del Mesías Yeshua, a quien esperamos que venga pronto, ¡Amén!
Parashah 7: Vayetze (El salió)
Bereshit/Génesis 28:10-32-3
Haftará: (Hoshea/Oseas 11:7 - 13:10)
Brit Mejudéshet/HaDashá: Yojanán (Jn.1:43-51)