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Parash Bo (Ve)

(Ex 10:1-13:34)

El EXESO DE SEGURIDAD DEBILITA LA GUARDIA

Ro Lic. Jos Sammy

De los escritos rabnicos y mesinicos.


En medio de un conflicto o una diferencia muchas veces las partes involucradas responden de acuerdo a la ocasin y los intereses egostas. En cuanto a la clase de relaciones interpersonales que se establecen mediadas por un inters egosta, la Mishn, en el tratado Pirket Abbot 2:3 ensea: ?Sean precavidos con los poderosos, porque no suelen acercar a s al hombre a no ser por su propia necesidad. Se muestran amigos en el momento de su provecho, pero no estn con uno en la hora del apuro?. En esta parash El Eterno arroja las tres ltimas plagas sobre Egipto cuyo clmax de terror lo constituyen la muerte de los primognitos, lo que termina quebrando la necia terquedad de faran quien, forzado por las terribles circunstancias, le pide a Mosh y Aharn que salieran de Egipto con todo el pueblo de Israel y sus pertenencias (Ex 12:29-33). Los hebreos entonces se disponen a salir de la esclavitud desde la tierra de Goshem (Ex 12:34-42); pero por el camino hasta la llegada a Ramss, sucedi un milagro, mucho ms increble que todas las diez plagas juntas: todos los egipcios que haban sobrevivido a las plagas, salieron a despedir a los hebreos con alegra, e incluso les concedan todos los pedidos que los hebreos les solicitaban. De dnde vino toda esa alegra y generosidad de una gente que odiaba y humillaba a los hebreos de mil maneras?


La Tor nos da la explicacin; pues nos dice que, que esos egipcios haban sido aterrorizados por las plagas, especialmente por las dos ltimas, la de la oscuridad y la de la muerte de los primognitos, porque haban muertos por todas partes; y tambin ellos mismos le pidieron a los hebreos que se fueran de una vez (12:33). Pero antes de partir, ocurri algo sorprendente, la Tor nos dice que ?el Eterno puso la simpata del pueblo a los ojos de los egipcios? (12:35); al punto que los hijos de Israel les pedan vestidos, utensilios y joyas de oro y plata y los egipcios se los concedan de buena gana (12:34,35).


Este es el fruto del estremecimiento de conciencia por causa de las ltimas plagas, estos egipcios no se arrepintieron como hubiese querido el Eterno y aun llevarlos a la tierra prometida, pero a causa de Sus juicios aprendieron por lo menos, en ese momento, a hacer justicia y as lo dice el profeta Isaas: ?porque luego que hay juicio en la tierra, los moradores aprenden justicia (Isaas 26:9). Con este texto se remata la enseanza, pues esa simpata de la que habla la Tor de los egipcios hacia a Israel, fue un reconocimiento transitorio, al menos, que ellos no haban sido justos en su trato con los hebreos.


Esta conciencia de justicia y simpata hacia el oprimido les lleg tardamente, al precio de la destruccin de Egipto y de la muerte de muchos amigos y familiares incluidos sus primognitos. Pero la alegra de muchos no fue sincera, estaban alegres porque ellos vieron a los hebreos como la causa de sus desgracias. Y as lo explica el Midrash al citar el Tehilim 105:38: ?Egipto se alegr de que salieran, porque su terror haba cado sobre ellos?. As que las Escrituras nos revelan que haba dos sectores egipcios alegres con la partida de los hombres, cada uno se alegraba a su manera. En cualquier caso, esta es la alegra de los znganos, de los que no quieren arrepentirse. Esta es una falsa alegra. Pero esta no fue la primera manifestacin pblica de alegra de los egipcios hacia los hebreos. La parash Bo termina con el relato de la partida de los benei Ysrael de Egipto.Y los jajamim nos traen un perla preciosa cuando comenta sobre estos eventos. Ellos ensean que la llegada de los hebreos fue como su partida (Midrash Shemot Rabb 15:10). Es decir, los egipcios tuvieron mucha alegra al recibir a los hebreos cuando todo el clan de Yaacob baj a Egipto, porque se haban beneficiado del trabajo de Yosef, un esclavo hebreo que salv a Egipto de la hambruna con su talento e integridad. Incluso, recordemos, que hasta enviaron sus carros para traer a Yaacov junto con su familia y pertenencias. Ellos no estaban movidos por un genuino espritu de gratitud hacia Yosef, sino porque les convena el servicio que podra brindarles el resto de la familia de Yosef, como Yosef mismo lo haba hecho, y es por eso que el faran de entonces le pide a Yosef con mucho entusiasmo que ponga a sus hermanos a cuidarle su ganado (Gn 47:6). Puro inters.


Qu leccin podemos aprender de ac? Que seamos cautelosos al alegrarnos cuando la gente que no es temerosa del Eterno nos reciba con ?alegra?, porque posiblemente estn movidos por algn inters egosta; pues ese tipo de gente, tambin se alegraran cuando dejemos de molestarles su conciencia con nuestra palabra y testimonio. No todos son as, habr de seguro algn justo entre las naciones; y quiera el Eterno que ellos encuentren un refugio entre nosotros y as se unan en la espera del Mesas, a quien esperamos llegue pronto: Amn!


xodo 10:12-23

Entonces Faran llam apresuradamente a Moiss y a Aarn, y dijo: He pecado contra el SEOR vuestro Dios y contra vosotros. Ahora pues, os ruego que perdonis mi pecado slo esta vez, y que roguis al SEOR vuestro Dios, para que quite de m esta muerte? Pero el SEOR endureci el corazn de Faran, y ste no dej ir a los hijos de Israel.

(x. 10:16-17, 20 LBLA)

Por orden de HaShem Mosh extiende su mano y el Eterno hace soplar un viento fuerte del oriente todo el da y toda la noche que trae langostas que se asientan en todo el territorio de Egipto de modo que el pas se oscurece. Las langostas comen todo lo que qued desde el granizo y no dejan nada verde. El faran llama a Mosh y a Aharn y reconoce su pecado ante ellos. Pide que se le perdone y que oren para que se quite la langosta. Mosh ora y un fuerte viento occidental arroja las langostas en el mar de Caas (Rojo). Pero HaShem fortalece el corazn del faran el cual no deja ir a los hijos de Israel.

Por mandato de HaShem Mosh extiende su mano sobre el cielo y hay tinieblas sobre todo Egipto durante tres das de modo que nadie se ve ni se levanta. Pero los hijos de Israel tienen luz donde moran.

Hay arrepentimiento ficticio?

Cuando las langostas vinieron sobre Egipto y comieron todo lo que podan, el alma de del faran se debilit. Llam a Mosh y Aharn y reconoci que haba pecado contra el Eterno y contra ellos y les pidi perdn por su pecado y ayuda para ser liberado de la plaga de las langostas. Luego la Tor dice que el Eterno fortaleci el corazn del faran para que l pudiera hacer lo que realmente deseaba, no enviar a los hijos de Israel. En el texto hebreo no est escrito que el Eterno endureci su corazn, sino que lo fortaleci ? vayejazek ????? ? de la raz jazak ? ??? ? fuerte.

Esto nos ensea que el arrepentimiento del faran slo era ficticio. Slo se arrepinti en la superficie de su alma para obtener beneficios propios y ser liberado de la plaga. Pero cuando la plaga desapareci, su corazn segua siendo igual. Su arrepentimiento no haba salido de su corazn, sino de su alma. No era profundo. No haba cambiado la actitud en lo ms ntimo.

Hay muchas personas que vienen al Eterno cuando las cosas van mal para pedir ayuda. Saben que su estilo de vida no est de acuerdo con su Creador y por eso sienten la necesidad de confesar sus pecados y pedir perdn. Pero su solicitud de perdn es slo condicional. Lo hacen con el fin de quedar bien esa vez con el Eterno para obtener una ayuda momentnea, no para cambiar su vida por completo y dejar de hacer lo que les interesa a ellos mismos. Su corazn no est entregado al Eterno. Slo le buscan por inters. Cuando luego el Eterno les ayuda se apartan, porque su corazn nunca fue cambiado. No hubo arrepentimiento de verdad, slo ficticio.

El Eterno no es un fontanero que se llama cuando hay inundacin en la casa. Es un Padre y un Jefe que hay que obedecer en todo y no slo cuando las cosas van mal.

Deja de vivir para ti mismo. Deja de decidir cundo vas a hacer caso al Eterno. Humilla tu corazn para estar a cuentas con l cuando las cosas van mal y cuando todo va bien. Arrepintete de verdad!

Que el Eterno te d revelacin para entender este mensaje.

En el Mesas Yesha,Segunda aliy, 10:12-23

10:14 ?Y subieron las langostas sobre toda la tierra de Egipto y se asentaron en todo el territorio de Egipto; y eran muy numerosas. Nunca haba habido tantas langostas como entonces, ni las habra despus.? (LBLA) ? En Joel 2:2 hay una referencia a una invasin de langostas en la tierra de Israel como est escrito: ?da de tinieblas y lobreguez, da nublado y de densa oscuridad. Como la aurora sobre los montes, se extiende un pueblo grande y poderoso; nunca ha habido nada semejante a l, ni tampoco lo habr despus por aos de muchas generaciones.? (LBLA)


Cmo es posible que en la Tor est escrito que no habr tantas langostas despus cuando el profeta Yoel dice que nunca ha habido nada semejante? Vamos a dar dos interpretaciones a esta aparente contradiccin: Rash dice que la profeca de Yoel muestra que esa plaga de langostas fue ms severa que la de Mosh. Pero no hubo contradiccin porque la plaga de Yoel estaba compuesta por numerosas especies de langostas en conjunto: las especies arb, ylek, jasil y gazam. Pero la plaga de Mosh consisti en una sola especie, e igual a ella no hubo antes ni habr despus. Tambin podramos interpretar estos dos textos de manera que las dos plagas ocurrieron en dos pases distintos, Egipto y la tierra de Israel. La promesa de que nunca ser algo semejante se refiere slo a Egipto. La plaga que se menciona en el libro de Yoel est en relacin con la tierra de Israel, y all no haba ocurrido nada semejante, ni tampoco habr despus.

Aquellos demonios en forma de langostas, que vendrn sobre el mundo en los ltimos tiempos, (cf. Revelacin 9:1-11), no sern tan numerosos como las que hubo en Egipto en tiempo de Mosh o en Israel en tiempo de Yoel.

10:22 ?Extendi Mosh su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas en toda la tierra de Egipto por tres das.? (LBLA revisada) ? Los tres das de tinieblas aluden a la muerte del Mesas.

10:23 ?No se vean unos a otros, nadie se levant de su lugar por tres das, pero todos los hijos de Israel tenan luz en sus moradas.? (LBLA revisada) ? Las tinieblas no fueron de la clase que nosotros las conocemos, sino que no hubo manera de obtener luz. Aunque encendan fuego, no emita luz. Eran tinieblas compactas de manera que nadie se poda mover de un lugar a otro. Todos estaban quietos en sus lugares durante tres das. Pero los hijos de Israel tenan luz en sus hogares. Esto nos ensea que los hijos de luz andamos en luz y los hijos de las tinieblas estn esclavizadas por las tinieblas. Hay dos reinos espirituales, el reino de luz, donde gobierna HaShem, sobre los que andan en la obediencia, y el reino de tinieblas, donde reina el satn sobre los que andan en la desobediencia. Los que se encuentran en el reino de tinieblas podrn pasar de all al reino de luz, como est escrito en el Salmo 107:10-15: ?Moradores de tinieblas y de sombra de muerte, prisioneros en miseria y en cadenas, porque fueron rebeldes a las palabras de Dios y despreciaron el consejo del Altsimo; humill pues, sus corazones con trabajos, tropezaron y no hubo quien los socorriera. Entonces en su angustia clamaron a HaShem y l los salv de sus aflicciones; los sac de las tinieblas y de la sombra de muerte y rompi sus ataduras. Den gracias a HaShem por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos de los hombres.? (LBLA revisada)

En Hechos 26:18 est escrito:

?para que abras sus ojos a fin de que se vuelvan de la oscuridad a la luz, y del dominio de Satans a Dios, para que reciban, por la fe en m, el perdn de pecados y herencia entre los que han sido santificados.? (LBLA)

En 1 Pedro 2:9 est escrito:

?Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nacin santa, pueblo adquirido para posesin de Dios, a fin de que anunciis las virtudes de aquel que os llam de las tinieblas a su luz admirable? (LBLA)

En Colosenses 1:13 est escrito:

?Porque l nos libr del dominio de las tinieblas y nos traslad al reino de su Hijo amado? (LBLA)

En 1 Tesalonicenses 5:5 est escrito:

?porque todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del da. No somos de la noche ni de las tinieblas.? (LBLA)


Bendiciones para todos


Shabbat Shalom!

Ro Lic. Jos Sammy

Bet Tefil

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