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Compilado, adaptado y comentado por Ro Jos Sammy

De los escritos rabnicos y del Rab. Dr. W. Pitter


En esta parash se puede ver claramente la intervencin de la Providencia Divina en dos ocasiones. La primera de manera directa, cuando el Eterno le da dos sueos a Yosef acerca de su futuro y el de su familia; la segunda, de manera indirecta cuando el Eterno permite que Yosef sea vctima de la conspiracin de sus hermanos y termine como esclavo en Egipto.


Como ven, estos dos acontecimientos parecen contradictorios y he aqu es donde surge el drama de la experiencia de Yaacov; pues l interpreta que los sueos dados a Yosef le sugieren que l haba sido elegido por el Eterno para asumir la primogenitura y ser el heredero de todas las promesas dadas a Abraham. Pero el giro dramtico y violento de los eventos con la desaparicin de Yosef dejan a Yaacov muy confundido y atribulado; le es muy difcil ver que ste ltimo acontecimiento es tambin una accin de la Providencia Divina. Vamos a entrar en detalles.


La primera intervencin de la Providencia divina

Cuando uno estudia con atencin las acciones de Yosef y de sus hermanos mayores, notamos, en lneas generales, que Reuvn y Yosef exhiban la mejor conducta, como indicacin de su respectivo carcter virtuoso. Pero ambos tenan sus flaquezas. Reuvn, el heredero natural de todos de los derechos y deberes de la primogenitura, falla al acostase con una de las concubinas de su padre (Gn 35:21,22). Yosef, por su parte, despert una animadversin entre sus hermanos debido a que le reportaba a Yaacov las malas acciones de sus acciones, al parecer con falta de tacto (Gn 37:1,2). Todo lo que tenemos hasta son simple eventos y situaciones de una tpica familia de pastores de cabras y ovejas.


A partir de ese incmodo episodio con su hijo Reuvn, Yaacov comenzara a pensar a quien darle la primogenitura. Por otra parte, la Tor nos informa que Yaacov amaba ms a Yosef que a todos sus hijos, y muestra su favoritismo hacia Yosef hacindole una tnica de rayas (Gn 37:3); estos hechos, aunado al precedente, tuvo como resultado que sus hermanos mayores le odiaran y que no podan hablarle de manera pacfica (Gn 37:4). Si Yaacov, a estas alturas estaba pensando en elegir a Yosef, ahora tena que enfrentar el rechazo que Yosef tena entre sus hermanos mayores, lo que sera un serio obstculo para que l asumiera el liderazgo. Hasta esta instancia, todo el drama en este relato es meramente humano. Pero ocurre un primer viraje clave en los eventos por decreto del Eterno.


El drama de esta familia hebrea se acenta con las acciones de la Providencia Divina, pues por medio de la Ruaj haKodesh, Yosef, cuando ya tiene diez y siete aos, tiene dos sueos que mostraban su eventual liderazgo sobre sus hermanos (Gn 37:5-11). Tanto su padre como sus hermanos escucharon los relatos de los sueos de Yosef, pero le dieron distintas interpretaciones. Los hermanos de Yosef lo vieron como un nuevo acto de presuncin de Yosef, le odiaron ms y se llenaron de celos contra l (Gn 37:8,11). Yaacov, sin embargo, se inquiet y lo reprendi porque tal vez el relato de esos sueos de Yosef a sus hermanos habra sido un nuevo acto de imprudencia, haciendo ms profunda las diferencias entre ellos (Gn 37:10). Ms adelante dice la Tor que Yaacov ?aguard el asunto? (Gn 37:11). Lo que la Tor nos quiere ensear es que Yaacov entendi que esos sueos eran una luz o mensaje de parte del Eterno, que le estaban guiando, y que le sugeran que Yosef sera el candidato para asumir la primogenitura del clan de Yaacov. De ac podemos ver como Yaacov comienza a juntar las piezas de los eventos de las acciones ocultas del Eterno y los interpreta de manera certera.


Los hechos que llevaron a Yaacov a semejante conclusin constituyen una extraordinaria y fina lectura de todos los eventos que ocurren en torno a su hijo Yosef. Yaacov pudo discernir por Ruaj haKodesh, la articulacin entre lo humano y lo divino, entre las acciones y pasiones humanas y las acciones divinas. Yaacov Avinu, se haba ?adentrado a la realidad?; y esta realidad ya para Yaacov adquiere un sentido bien definido. Este es un buen ejemplo prctico de como leer las circunstancias humanas y como ellas estn conectadas con lo divino, esto es emun. Y con relacin a los hermanos de Yosef, note tambin que este episodio bblico de Gn 37:8,10,11, es un buen ejemplo de cmo se puede mal interpretar las acciones de la Providencia Divina por causa del prejuicio y hasta del odio.


Yaacov, guiado por su interpretacin de las acciones providenciales que ve en los sueos de Yosef y en virtud de los mritos de su joven hijo, toma la decisin de hablar con l, y de revelarle que l ha sido el elegido por el Eterno para asumir la primogenitura y ser heredero de las bendiciones de Abraham. Con el objeto de mostrar esta decisin de Yaacov, tenemos que invocar un episodio bblico un tanto oscuro en el texto hebreo, el cual escaleceremos con la valiosa ayuda de la tradicin oral.


Luego del evento de la controversia familiar creada por el relato de Yosef de sus sueos, la Tor nos dice que Reuvn, junto con sus hermanos menores, se fueron a pastorear a la tierra de Shejem, y como Yaacov tiene algn tiempo sin saber nada de ellos, enva Yosef a buscarles a fin de que le traigan noticias de sus hermanos y del ganado (Gn 37:12-14). Pero el verso de Gn 37:14, trae una clave en su parte final. En muchas versiones tradicionales, incluso versiones de editoriales judas hebreo- espaola traducen: ?Entonces (Yaacov) lo envo desde el valle (emek) de Jebrn?.


La palabra ?emek? puede significar, tanto como valle o tierras bajas, o profundidad. El asunto es como ajustar el significado de esta palabra con la tierra de Jebrn, puesto que Jebrn es un monte, o una pequea colina (Js 14:12-15). Recordemos que, en una parte de ese monte, Abraham le compra una parcela de tierra de la propiedad de su amigo cananeo Efrn (Gn 23:16-20), y entierra a Sara en la cueva doble (Gn 23:8,9). De all es fcil concluir que no es correcta la traduccin ?desde el valle (emek) de Jebrn?. Pero algunas versiones judas en ingls traducen esta porcin como: ?desde la profundidad (emek) de Jebrn?. La razn primaria de escoger esta traduccin, que parece tan conflictiva como la anterior, radica en la luz que derrama el Midrash Bereshit Rabb, el cual dice:

?? l lo envi desde el emek de Jebrn?. Pero Jebrn no est localizada en una montaa? Por qu entonces est escrito?, ??l lo envi desde el emek de Jebrn?? Rabbi Aja dijo: l (Yaacov) fue all con el objeto de dar cumplimiento a los profundos designios que el Eterno haba colocado entre l mismo y su amigo Abraham quien estaba enterrado en Jebrn: ?? los esclavizarn y los harn sufrir durante cuatrocientos aos (Gn 15:13).

El Midrash nos quiere ensear es que Yaacov, en la colina de Jebrn, baj a la profundidad de la cueva doble (macpela) a fin de revelarse a Yosef los profundos designios del Eterno. All, Yaacov le revela a Yosef que l haba elegido por el Eterno para darle los derechos de la primogenitura. Yosef, estaba siendo colocado en la lnea privilegiada de los tzadikim, iniciada por Abraham Avinu, y mediante el cual seran cumplidas todas las promesas que culminaran y se hara realidad con la aparicin del Mesas. Por eso, esto dice la Tor que Yosef fue enviado ?desde la profundidad de Jebrn?, tanto en sentido fsico al ser enviado desde esa cueva profunda en el monte Jebrn, y tanto en la alusin de las profundas revelaciones que recibi.

La segunda intervencin de la providencia divina

El Eterno, en el sabio ejercicio de Su soberana conoce que aun Yosef, con toda y sus buenas cualidades, no estaba preparado todava para asumir la primogenitura del clan de Yaacov, y entonces determina, que Yosef necesita ser refinado en su carcter a fin de que llegue a ser el tzaddik que requiere el Eterno para la misin que le va a encomendar. Por ello permite la conspiracin de los hermanos mayores de Yosef y el resultado que tuvo: Yosef es arrojado a un pozo, luego fue vendido como esclavo a los egipcios y sus hermanos mayores engaan a Yaacov para ocultar el gran pecado cometido contra Yosef (Gn 37:15-36). Este el segundo viraje providencial de los eventos en el clan de Yaacov. Nada hizo el Eterno por salvar a Yosef. Todo provena del cielo, y l sabra el momento cuando intervenir para encaminar todo para el bien de los que le aman. No podemos pasar por alto que, tanto Yaacov como Yosef, quedaron perplejos por este giro violento

de los eventos, que se alejaba del curso y del destino previsto por la emun de Yaacov all en la cueva doble de Abraham y Sara. Yosef y Yaacov, conectados por la profeca y por un profundo amor, vieron en un abrir y cerrar de ojos que todo se vino abajo.


Cada uno de ellos, a su manera, interpretaran este nuevo giro de acontecimientos a su manera, Yaacov por ejemplo, queda perplejo e inconsolable (Gn 37:34-36), y por esta causa pasaran por una prueba extraordinaria, y as escribiran junto con el Eterno, una historia por medio de la cual podemos apreciar y estudiar las lecciones que nos quiere impartir Sus acciones providenciales.


Tor: Bereshit (Gn 37:1-40:23), Nmeros 7:42-47

Haftarah: Ams.2:6 - 3:8, Zacaras 2:14-4:7

Brit HajaDash: Hch.7:9-16, Juan (Yojann) 10:22-28