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(35) Parashá Naso

(Levanta ?Censo?) / Eleva (la cabeza)

Compilado, adaptado y comentario de Roé Lic. José Sammy

De los escritos rabínicos, mesiánicos, del Rab. W.Pitter y Dr. K. Blad.

Bamidbar/Números: 4.21 -7.89

Hafatará: Jueces 13.2-25

Brit HaDashá: Juan 11.1-54, Lc. 1.11-20, Hc. 21. 17-32


Esta parashá contiene varios temas interesantes, entre ellos se resaltan tres que atraen mucho la atención: (1) el procedimiento para tratar con una mujer sospechosa de adulterio, la ley del voto del nazir o consagrado, llamado nazareno en algunas traducciones, y la bendición de los kohanim.

Este comentario de la Parashá girará en torno a la bendición de los Kohanim o bendición aarónica, como también se le dice. Se dará algunos comentarios rabínicos como el Sifré Números, en la Mishná y Brit HaDashá.


La palabrá Nasó, viene de nasá, la cual es una palabra polisémica que en algunos contextos significa ?tomar a cargo? o ?hacerse responsable?, y por ello es traducida como perdón en Ex 34:7; ?Hashem perdona la iniquidad la rebelión y el pecado?. En otros contextos significa ?tomar? o ?levantar? o ?alzar?, y justo en este sentido es traducida como en Núm 1:1, cuando el Eterno le dice a Moshé que levante un censo.


Y aparece de nuevo en el mismo sentido al comienzo de esta parashá, pues así dice al principio de Núm 4:22 dice: ?Nasó et rosh et benei Gershon...?; literalmente, ?Levanta la cabeza a los hijos de Gershon?, el cual generalmente se traduce como ?Toma o levanta un censo...?, en este caso de los hijos de Gershon. Esta forma hebrea indica que Moshé y Aharón van a dirigirse a cada uno de los hijos de Israel y, por instrucción del Eterno, les va a asignar una responsabilidad que será a la vez un privilegio. Es decir, la persona va a ser tomada en cuenta por su nombre y se le va dar una bendición de responsabilidad en la comunidad de Israel.


El pasuk(porción) que termina de esclarecer esto, es lo que le dice Yosef al copero: ?Al cabo de tres días el faraón levantará tu cabeza y será restituido a tu lugar? (Gn 40:13). Aunque la palabra nasá es polisémica, el suprasignificado, es que alguien superior a ti te va a tomar en cuenta. Ahora observa lo que dice Dt. 10:17: ?Porque el Eterno, vuestro Di_s... no hace preferencia ni toma soborno?. La traducción ?no hace preferencia? es correcta, pero oculta la clave: en hebreo leemos: ?lo isá panim?, que literalmente es: ?no levantará rostros?; que justo es la forma hebrea para decir que no hace acepción de personas. Y aquí el significado y el contraste es claro en hebreo entre ?alzar el rostro? de alguien ?que es tomarlo en cuenta- y ?no alzar el rostro? de alguien ?que no le da preferencia por ningún motivo.

El punto a resaltar es que Hashem en el texto hebreo le dice a Moshé que ?levante? o ?alce? la cabeza de los hijos de Israel; y esta misma palabra aparece en el contexto de la bendición Aarónica, pero en esta oportunidad dice la Torá: ?alce Hashem Su rostro sobre ti?; es decir, es Hashem quien va alzar Su rostro, y lo hará hacia ti. Pero, en este caso, ¿qué significa que Hashem alce Su rostro? Pues ya sabemos lo que significa cuando alguien alza nuestro rostro. El Tehilim 4:6 nos da la clave: ?Alza sobre nosotros la luz de Tu rostro?; que es idéntico a la expresión que venimos hablando. ¿Qué desea decir David? ¿Qué le está pidiendo al Eterno? Simplemente, que lo tome en cuenta, que escuche y conteste su oración.

El Midrash Sifré Números nos explica que la expresión ?alce Hashem Su rostro sobre ti? se refiere, justamente como en el Tehilim, a la acción que tomará el Eterno en relación a ti, cuando tú vienes y te pones en pie para hacer la Amidá o cuando tú le formulas una petición

en una oración. Es decir, la expresión ?alce Hashem Su rostro sobre ti?; es la forma hebrea para señalar o para decirnos que Hashem atiende, escucha y contesta nuestra oración, cuando es hecha genuinamente en conformidad con Su voluntad.

Por tanto, cuando Hashem alce Su rostro sobre nosotros quiere decir que Él levanta a su vez nuestro rostro, para tomarnos en cuenta y concedernos lo que hemos estando rogando. Y cuando Hashem te concede la petición de corazón, es decir, cuando ?alce Hashem Su rostro sobre ti?, ¿qué viene sobre tu corazón? Viene shalom, viene paz a tu vida; y justo eso es lo que dice al final de esta bendición: ?Y te conceda shalom?.

Teniendo en mente lo explicado podemos entender con mayor amplitud el alcance de la bendición de los Kohanim o bendición Aarónica a los que ministraban en el Miskan (Tarbernaculo), el Pueblo de Israel, y a toda la humanidad hoy día.

La bendición aarónica o la triple bendición sacerdotal, están encerrada entre dos revelaciones del Eterno; vamos a transcribirla completamente, pero colocaré el mayúscula la bendición aarónica para distinguirla de las dos revelaciones entre las cuales está encerrada: ?Habló el Eterno a Moshé, diciendo: Habla a Aharón y a sus hijos, diciendo: Así bendecirán a los hijos de Israel, diciéndoles: ?El Señor te bendiga y te guarde; el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro y te dé paz?, otra versión dice: ?Te bendiga el Eterno y te guarde. Ilumine el Eterno su rostro hacia ti y te agracie. Alce el Eterno su rostro hacia ti y te otorgue paz. Pondrán Mi Nombre sobre los hijos de Ysrael, y Yo los bendeciré? (Nm 6:22-27).

Esta triple bendición la recitaban diariamente los Kohanim antes de los sacrificios matutinos y vespertinos; también en el mussaf de los días festivos y por lo menos 4 veces durante la tefilá de Yom Kippur. También la Mishná nos cuenta y también Sifré Números, que la bendición se recitaba de pie y el kohen gadol alzaba sus manos casi en frente de sus ojos y delante de todo el pueblo de Israel que se congregaba en el Templo (Sotá 7:6). Se realiza de pie porque la Torá en Dt 27:12, hablando de los Kohanim dice: ?Estos estarán de pie para bendecir al pueblo?. Se extiende las manos al bendecir porque la Torá dice en Lv 9:22 que, cuando Aharón pronunció por primera vez esta bendición en la inauguración del

Miskan extendió sus manos hacia el pueblo. Cada mano formaba la letra ?Shim? en referencia al Shaday, y las juntaban en los pulgares.

Según nos cuenta el tratado Sotá de la Mishná (7:6), sólo en el Templo se pronunciaba el Nombre sagrado, pero en las sinagogas, se usaba un nombre sustituto; como hasta hoy día. En las sinagogas modernas, se acostumbra que todos aquellos que llevan el apellido ?Kohen? suban sin sus calzados a la plataforma que está enfrente de la congregación y en donde se encuentra el arca con el rollo de la Torá. Antes de subir, los de apellido Levi que estén presente, le lavan las manos al Kohen o a los de apellido Kohen, luego cubierto por su talit él dice en privado dos bendiciones por el privilegio de bendecir en dirección al arca, luego, se voltea a la congregación totalmente envuelta su cabeza hasta sus manos, las cuales extiende al pronunciar la bendición. En este caso, el jazán de la kehilá le dice en voz baja cada una de las tres bendiciones y él o ellos (si hay varios) bendicen a la congregación. Y a cada bendición, la congregación responde amén. La bendición aarónica se pronuncia después de la bendición por el Templo y antes de la bendición por la Paz de la Amidá. En las fiestas, es costumbre ver a decenas de Kohanim en el Kotel o Muro de los Lamentos bendiciendo al pueblo allí presente.

En algunas congregaciones judío mesiánicas, la halajá es muy distinta, la bendición la pronuncia un líder de la kehilá o el Rabino/Roé, y se hace al final de todo el servicio. La tradición judía también ha incorporado la triple bendición en el kabbalá shabbat. Allí el padre, luego de decir la bendición particular para el hijo (que el Eterno te haga como Efraim y Manasés) y para la hija (que el Eterno te haga como Sara, Rebeca, Rajél y Lea, las madres de Israel), se eleva al rango de kohén y pronuncia la triple bendición sobre sus hijos, confiando en la gracia del Eterno, que el Eterno bendiga triplemente a sus hijos. Bueno, deseo acotar, ya somos kohanim, según el orden de Melkisedek, pues Yeshua nos otorgó ese rango y privilegio al creer en Su Nombre.

Otro aspecto relevante en esta bendición es lo siguiente: las tres líneas de la bendición sacerdotal solicitan cada una un aspecto diferente de la bendición de HaShem.

El primero pide a Di-s que nos bendiga y nos guarde. Yeshúa ?nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en el Mashiaj? (Efesios 1.3). A través del Mashiaj, la bendición de Abraham ha llegado sobre los gentiles, y todos experimentamos ?la plenitud de la bendición del Mashiaj? (Rom. 15.29). A través de Yeshúa, Di-s es ?poderoso para guardarnos sin caída, y presentarnos sin mancha delante de su gloria con gran alegría? (Judas 24.25)

La segunda bendición dice: ?El Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga misericordia de ti? (Números 6.25). El resplandor del rostro del Señor representa Su atención y placer. Su gracia es la expresión de su perdón. El Mashiaj es el cumplimiento de esta petición también. El don de la gracia de Di-s viene a través de ?la redención que esta en el Mashiaj Yeshúa? (Rom. 3.24). ?Creemos que somos salvos por la gracia del Maestro Yeshúa? (Hch. 15.11), que Di-s ?nos otorgó libremente en el Amado?según las riquezas de Su gracia que El nos prodigó (Efes. 1.6-8).

La tercera bendición dice: ?El Señor levante su rostro sobre ti, y te de paz? (Nm. 6.26). La elevación del rostro de Señor sobre una persona implica la sonrisa de Di-s. El Mashiaj cumple la petición de paz: ?Tenemos paz para con Di-s por medio de nuestro Señor Yeshúa? (Rom. 5.1)

Él dijo a sus discípulos: ?La paz os dejo; Mi paz te doy; No como el mundo te da te doy; No se turbe tu corazón, ni se espante? (Jn. 3.15) ?Que la paz del Mashiaj gobierne en vuestros corazones? (Colosenses 3.15), y ?la paz de Di-s, que sobrepasa toda comprensión, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en el Mashiaj Yeshúa (Filipenses 4.7). Esta paz cubrirá toda la tierra en la Era Mesiánica: ?Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiendo y confirmando en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de HaShem de los ejércitos hará esto.? (Isaias 9.7)

Es por esta razón que, en situaciones apremiantes y fuertemente difíciles, nuestra fe y seguridad será reflejada con paz, y que podemos experimentar en las circunstancias adversas una inquebrantable templanza, y podamos sentir en nuestros corazones la seguridad del

Eterno que esta obrando para nuestro bien, y que en este tiempo que marca muchos desafíos nos ayude a creer más a los dicho de Yeshúa, para así no perder la esperanza.

Así que, ruego al Eterno que ??alce el Eterno Su rostro hacia ti y te conceda paz?. Y que envíe al Mashiaj, pronto y en nuestros días. ¡¡ Amén!!

Bendiciones de lo Alto

Roé Lic. José Sammy