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?Parashá Emor

(???? | Habla,Diles, Dí)

Por Roé Lic. José Sammy


Titulada: ¿Es por pura conveniencia?


En esta historia del pueblo de Israel, hemos podido aprender sobre el plan de redención universal, que el Eterno ha manifestado a través de sus siervos fieles y decididos a confiar y actuar de acuerdo al corazón que el mismo Eterno ha esperado de nosotros, cada preparación es una elevación y responsabilidad, en este episodio de la parashá, Di-s llama de manera especial a reunir requisitos para llevar una vida de santidad, y así garantizar la continuidad de ese plan de redención. En esta ocasión son los sacerdotes los responsables de ser mediadores entre Di-s y los hombres y es por ello de suma importancia la pureza, de la misma manera su familia, aunque no ofician dentro del tabernáculo en el caso de las mujeres, era menester de su santidad también, el sacerdote debía cuidar su cuerpo físico de defecto alguno para no ser invalidados al oficio, y así poder presentarse acto delante del Eterno.


De igual manera el requerimiento para las ofrendas, que entre ellas están las especies, alimentos y animales, que debían cumplir con características para su respectiva presentación al altar. El establecimiento de los días señalados como son las santas convocaciones del Eterno, para festejar las diferentes temporadas de la siembra y la cosecha en el plano agrícola, junto a un sistema astronómico para indicar los tiempos que el hombre debía conocer y medir con exactitud para esos días señalados.

En este episodio de la parashá nos detenemos un poco para detallar una temporada muy importante y que es el enlace de dos fiestas como son Pésaj y Shavuot, nos referimos a la Cuenta del Omer, en estudios anteriores se ha explicado su significado y valor, pero es necesario recordar para nosotros los mesiánicos, ya que es una de las temporadas de recordar la obra realizada por nuestro Mashiaj Yeshúa hace 2000 años atrás, de acuerdo con el evangelio de Juan es en esta temporada que marca el aniversario de la resurrección del Mashiaj, que convive por 40 días con su discípulos e interactúa con más de 500 personas testigos de esa resurrección, no solo permaneció en la tumba en el primer día de los panes sin levadura, sino que se levanto en el día del ?Omer, el día de los primeros frutos de la cebada, nos viene a recordar esa resurrección del Mashiaj, las ?primicias de los que durmieron? 1Cor. 15.20

Pero no solo tenemos la expectativa de celebrar su resurrección, sino también su ascensión a los 40 días y la manifestación colectiva de la Ruaj Hakodesh a sus Apóstoles y discípulos como lo relata Hechos 1 y 2.

Es por ello que debemos reflexionar, cual es nuestra motivación que nos lleva a mantener una vida de santidad con el Eterno, y cuales son sus implicaciones espirituales para transcender de este mundo físico. Para el Eterno nuestro corazón es importante, alimentar el alma y llevar una vida en la cual podamos tener en cuenta nuestra fragilidad, y la fortaleza que podamos tener cuando permanecemos caminando junto a él.

Que nuestra motivación a relacionarnos con el Eterno y con nuestro prójimo no sea por pura conveniencia egoísta, sino que busquemos de manera genuina establecer relaciones significativas para la buena convivencia del reino terrenal y transcender al reino espiritual (mundo por venir).

Es por ello que debemos contar estos días con la interpretación adecuada?

?y contarán para ustedes a partir del día siguiente al Shabbat...siete 7 semanas completas... Así hasta después del séptimo Shabbat contarán cincuenta (50) días?? (Vayikrá 23.15-16)

En los versículos anteriores, la Torá nos ordena ir contando, en forma ascendente, cada uno de los días que van desde el segundo día de Pesaj (cuando se traía el sacrificio del Omer), hasta Shavuot, en el Festival de la entrega de la Torá, qué ocurrió exactamente cincuenta (50) días después; de tal manera que, de acuerdo con la interpretación tradicional de los Jajamim, el Primer día de la Festividad que Pésaj es, en contexto, llamado Shabbat por la Torá. (Aquí la Torá decide llamar Shabbat a Yom Tov, pero hay muchas ocasiones donde Shabbat es llamado Yom Tov por la Torá) según nos indica Rabbi M. Shifman.

Sin embargo, no todos están de acuerdo con esta interpretación.

A finales de la época del Segundo Templo(Bet Hamikdash) surgió un grupo disidente, llamado de los Tzedukim - ?saduceos?, quienes negándose a aceptar la interpretación legada por nuestros Sabios( llamados Perushím - ?fariseos?) y tomando literalmente las palabras del pasuk, empezaban la cuenta de los días a partir del primer domingo después de inicio de Pésaj, celebrando invariablemente la fiesta de Shavuot siete (7) semanas después de esto, en ello séptimo domingo subsiguiente al primer día de Pésaj.? (El talmud nos relata hasta qué punto estaban dispuestos a sacrificarse con tal de asegurarse de que la celebración de Shavuot fuera en la fecha marcada por ellos. Talmud Babli Rosh Hashaná 22b. algunas de nuestras leyes, cómo el Adicional Segundo Día de Yom Tov en el Exilio (Yom tov Shení shel Goliyot) son consecuencia directa de esta disputa?

En su comentario a Pirké Avot (Ética de los Padres), Maimónides nos explica qué Antignos Ish Sojó, Importante sabio del siglo lll a.e.c., tuvo dos alumnos, llamados Tzaddok y Baitós. Estos, al escuchar la célebre enseñanza de su maestro: ?No debéis ser como los esclavos que sirven a su amo con la condición de recibir recompensa?? (Pirké Avot 1.3), sufrieron una gran desilusión ante la perspectiva de servir a Di-s desinteresadamente y no por motivos por la recompensa. Por ello rompieron con su maestro y con la tradición rabínica, y crearon dos grupos heréticos - los Tzedukim y los Baitosím, los cuales cuestionaron la validez de la ley oral (Torá Sheba?al Pé).

Revisando de cerca las diez (10) discusiones que, entre los Tzedukim y los Jajamim, el Talmud nos presenta, encontramos una anomalía: todas ellas tienen una línea común que las hace diferir del entendimiento que normalmente se tiene de esta disputa: el rechazo que los Tzedukim mostraron contra las interpretaciones y tradiciones de los Jajamim se reduce únicamente a aquellos casos en que la interpretación oral cambia el entendimiento y la traducción literal del texto. Pero no vemos que los Tzedukim tuvieran problema alguno con aquellas leyes o cláusulas de la ley Oral que amplifican o explican el texto sin modificarlo.

Quisiera entender, ¿cuál es la raíz de la discusión entre Antignos y sus alumnos?; además, ¿cómo fue que una disputa basada en la recompensa que debemos esperar por el cumplimiento de la Torá y las mitzvot desembocó en un rechazo a las tradicionales interpretaciones de los Jajamim, la cual insistía en un apego literal a las palabras de la Torá?

Además, si analizamos la declaración de Antignos, es muy difícil entender qué quiere él enseñarnos. Por un lado, ¡es imposible pensar que Antignos sostiene que Di-s no paga una recompensa por las buenas acciones realizadas! y por el otro, si en realidad hay una recompensa, ¿qué sentido tiene que nos engañemos a nosotros mismos y al realizar una mitzvá o una buena acción, ignoremos el premio intrínseco de ésta, pretendiendo que lo hacemos por motivos puramente altruista?

Evidentemente, Antignos debe concordar con los fundamentos de la fe judía, los cuales señalan que uno de los Trece (13) Principios del Judaísmo es el hecho de que si hay una recompensa por realizar los mitzvot. Pero, dado que desde su punto de vista todo lo que la Torá nos pide es en nuestro propio beneficio, lo que él propone cuando declara ?No debéis ser como los esclavos que sirven a su amo... para recibir recompensa?? es que la recompensa que obtenemos cuando realizamos una buena acción es en sí el acercamiento que logramos con Di-s. Por tal razón la persona que hace mitzvot no debe tener otras motivaciones externas a la relación, fuera de la cercanía con Di-s que por este medio puede alcanzar.

Los tzedukim, en oposición a su maestro, a quién desafortunadamente malentendieron, no alcanzaron a comprender que todo el sistema ha sido creado para beneficio del hombre. Por lo tanto, ellos sostenían que la relación de Di-s con el hombre es una relación

?contractual?, como la que se da entre un Patrón y un Trabajador, donde los intereses de las partes se contraponen. Así se crea una relación adversa, en la cual la remuneración no sólo es básica para poder equilibrar los intereses que se enfrentan, sino que representa el motor mismo que impulsa la relación.

Como consecuencia de lo anterior, los Tzedukim entendía que la Torá es un contrato de obligaciones y derechos que enmarca la relación adversa entre Di-s y el hombre. Por tanto, los casos en que dicho contrato legal - la Torá- especificaba textualmente algo, por lógica no podían aceptar que algunas de las cláusulas o incisos fueran modificadas o interpretadas en forma diferente.

Entonces la Torá nos ordena a contar cada uno de los días intermedios. Durante los cuarenta y nueve días de la cuenta del ?Omer, la cosecha de trigo en Israel madura. Hacia el final de la cuenta del ?Omer, la cosecha estaba lista para recoger, y los primeros frutos de la cosecha de trigo se ofrece como una ofrenda de pan en el templo en Pentecostés.

Los días de la cuenta del ?Omer son una parte importante del ciclo de la santificación de los creyentes, cada alma esta en elevación constante con motivos altruista y solo el Eterno dará la recompensa a su tiempo. En el judaísmo estos cuarenta y nueve días de la cuenta del ?Omer son considerados tradicionalmente como un tiempo para hacer brillar espiritualmente el alma a la espera de Pentecostés. En el Judaísmo Mesiánico, los cuarenta y nueve días son muy especiales, ya que incluye el aniversario de los cuarenta días que el Mashiaj Yeshúa resucitado estaba entre sus discípulos; donde incluimos las ascensiones y la pronta manifestación de la Ruaj Hakodesh sobre los creyentes en Pentecostés ? Shavuot.

La medida de nuestro camino a través de los cuarenta y nueve días, estamos elevándonos para conseguir mayor santidad delante el Eterno.

Es por eso que su nombre hebreo es la Fiesta de las Semanas (Shavuot), porque hay siete semanas de días entre el inicio de los panes sin levadura y la fiesta de Pentecostés.

Según la Tradición, el día de Pentecostés es el aniversario del día en que el Eterno habló los Diez Mandamientos desde el Monte Sinaí. Según en Hechos 1 y 2 el Espíritu Santo (Ruaj HaKodesh) descendió sobre los apóstoles y discípulos en esa misma celebración, cincuenta días después de la resurrección del Maestro.


Es por esto que cada etapa en la cual atravesamos en el caminar con el Mashiaj, es gradualmente proporcional al acercamiento y al reconocimiento de Yeshua en nuestras vidas,

al cual vamos adquiriendo para aceptar y desechar lo que no conviene y así tomar las decisiones convenientes, para avanzar y sin detener los procesos que nos corresponden experimentar, de acuerdo al propósito de Di-s y de acuerdo a su llamado, y así no volver atrás, ser mejores cada día, deslastrándonos de lo que contamina y corroe el alma, dando lugar al someter el cuerpo a los designios de Eterno, donde pronto podamos ver su gloria manifestarse por en este mundo y por la eternidad.


La semilla de la redención plantada en nosotros en Pésaj tiene cuarenta y nueve días para crecer y ser regada con agua de lo alto, para madurar hasta la cosecha de Pentecostés. Que en estos días difíciles que vimos en medio de estos tiempos muy turbulentos, sean de limpieza espiritual, nos ayude a un mejor acercamiento al Eterno, nos abra el camino y establezca en nosotros una mejor conexión y relación con nuestro Di-s y nuestro prójimo.


En la Haftará Ezequiel 44.15-31 se evidencia que algunos sacerdotes también se habían contaminados al igual que la nación, y solo quedo un remanente grupo en la administración y cuidado del templo debido a sus transgresiones, mientras que los sacerdotes levitas hijos de Sadoc guardaron el ordenamiento del santuario y fueron restituidos para ministrar, pero de igual manera como en antaño se les pidió Santidad en todo, como fue establecido en Levíticos.


En Brit HaDashá Lc. 11.1-12.59, no es distinto a la enseñanza de Levítico, Yeshúa trae innumerables ejemplo de la relación que se busca para tener un acercamiento con el Padre y los beneficios que ella nos trae, indicando en primer lugar la oración genuina y de corazón, así también de llevar una vida integra y apartada del mal, mantener la confianza y alcanzar fe, tener la esperanza de que lleguemos a tiempos mejores, según nuestras vidas sean transformadas para nuestro mayor beneficio en este mundo y el venidero.


¡El Eterno permita muchos cambios favorables en cada uno de nosotros, y en esta permanencia terrenal podamos vivir en Shalom!


Que el Eterno nos ayude a vencer todos los obstáculos y salir airosos de ellos con un gran arrepentimiento, perdón y restitución al llamado de su obra.

Shabbat Shalom

Con todo mi afecto.

Roé Lic. José Sammy