
(21)Parashá Ki Tisá / Cuando Tomes/cuentes/eleves
Título: Aprendiendo a esperar lo mejor
Roé Lic. José Sammy
Torá: Shemot/Éxodo 30.11-34.2
Haftará: 1 Reyes 18.1-39
Brit HaDashá: 2 Cor. 3.1-18, Marcos 9.1-10, Mateo 9.35-11.1, Hebreos 3
Introducción: Éxodo 30:11-12: «Habló HaShem a Moisés, diciendo: Cuando eleves [ki tisá] el censo de los hijos de Israel, de aquellos que han de ser empadronados, entonces cada uno pagará el rescate de su alma a HaShem al ser empadronados, para que no haya plaga entre ellos al censarlos». Esta parashá, ki tisá [cuando eleves], comienza cuando D-OS ordena a Moisés que recaude un donativo de medio shekel de todos los israelitas y que unja el mishkán (tabernáculo), sus utensilios y a los sacerdotes. Los israelitas rinden culto al becerro de oro y Moisés rompe las tablas la Torá. Moisés suplica a D-OS que perdone y luego regresa con un segundo par de tablas. Estas semanas previas que nos quedan anunciamos con anticipación los preparativos preliminares antes de celebrar Pésaj, que no sólo para comenzar a buscar y a quitar el jametz físico en nuestros hogares, toda levadura y fermento, sino también en nuestras vidas, es decir un trabajo individual e introspectivo que deben generar cambios significativos para ser mejores discípulos y seguidores de Yeshua nuestro Mashiaj. Comienza con tiempo para lo hagas en shalom.
Aprendiendo a esperar lo mejor
La paciencia es una virtud que se cultiva en el tiempo, mientras que la impaciencia nos lleva a tomar decisiones muchas veces incorrectas, y frustran un futuro inmediato. Ser inteligente no es lo mismo a ser sabio.
Una muchacha de la familia de un campesino pobre estaba lista para casarse. Su padre se comprometió a encontrar una pareja una pareja para ella. Él se dirigió a una gran ciudad lejana para encontrar un compañero adecuado. En su ausencia, ella empezó a impacientarse. Estaba sola, y sentía que necesitaba a alguien para proveer por ella. En lugar de esperar a su padre que volviera, se casó con el hijo burdo e ignorante de un campesino local. El día después de la boda, su padre volvió con el partido que había encontrado: un rico, guapo y bien educado joven noble. Imagina la vergüenza y la decepción de la muchacha.
Por eso la paciencia es realmente una virtud. Siempre es mejor esperar en el Señor. En esta parashá esta yuxtapuesta la historia del becerro de oro con las instrucciones para la construcción del Tabernáculo. Donde el Tabernáculo representa la forma del Eterno de hacer espiritualidad. Mientras que el becerro de oro representa el camino del hombre de hacer espiritualidad. El pueblo en su impaciencia y Aarón en su ignorancia de que sería el sumo sacerdote accedió a la petición de un pueblo en su desesperanza e influenciados aun por Egipto, sucumben en la idolatría, alterando un orden que venía gestándose por el Eterno de manera progresiva.
La Parashá de esta semana lleva por nombre ?Ki Tisá?, frase hebrea que es traducida generalmente como ?cuando tomes el número? (Biblia hebrea española de la Edición de Katz), o ?cuando formes el censo? (Biblia Textual). Así que, según esta traducción la idea es que Moshé tome un censo de entre los israelitas, y el motivo de tal censo el Eterno mismo lo revela en Shemot 30:12-16: ?Cuando tomes el número de los hijos de Israel, según sus cuentas, dará cada uno rescate por su vida al Eterno, cuando se lo cense; así no habrá mortandad entre ellos al censarlos. Esto dará todo el que es censado, la mitad de un shékel (de plata), del shékel sagrado, veinte guerá el shékel. La mitad del shékel para ofrenda al Eterno. Todo el que es censado, de veinte años en adelante, dará ofrenda al Eterno. El rico no aumentará ni el pobre no disminuirá de la mitad del shékel, para dar ofrenda al Eterno, para expiar por vuestras vidas. Tomarás la plata de las expiaciones de (parte de) de los hijos de Israel, y la pondrás para el servicio de la tienda de reunión. Y será para los hijos de Israel por recuerdo delante del Eterno para expiar vuestras vidas?.
Este pasuk de Shemot 30:12-16 se ve un poco difícil, pues parece que comunica la extraña idea que la expiación o perdón de pecados se obtiene por dinero, y en este caso, cada israelita debe pagar una ofrenda de medio shekel por su expiación. Semejante lectura de este pasuk nos hace recordar la práctica llevada a cabo por los monjes católicos medievales que extraían dinero de la gente a cambio de que las almas sus seres queridos pasara del purgatorio al infierno. Por supuesto, la Torá en ningún momento propone una enseñanza según la cual la expiación haya de obtenerse por dinero, si esto es así, ¿cómo entender entonces Shemot 30:12-16? Antes de entrar en detalles debemos conocer algo muy importante.! ¡ISRAEL NO PUEDE SER CONTADO! La Torá nos dice esto 3 veces esto. (1) Hashem le dijo a Abraham: ?Y pondré a tu descendencia como el polvo de la tierra; que, si alguien puede contar el polvo de la tierra, también entonces tu descendencia podrá ser contada? (Génesis 13:16). (2) Hashem le repite esta promesa a Abraham: ?Observa ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si podrás contarla? Así será tu descendencia? (Génesis 15:5). (3) Y, por último, Hashem le dice a Abraham: ?Ciertamente te he de bendecir, y he de aumentar tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar? (Génesis 22:17). Toda la descendencia de Abraham, que son los hijos de Israel, no puede ser contados, porque tampoco nadie puede contar al polvo de la tierra, ¡ni a la arena del mar ni a las estrellas de los cielos!
En virtud de esto, cualquiera que intente contar a los hijos de Israel quebranta la palabra del Eterno que señala claramente que los los hijos de Israel no pueden ser contados y, como siempre, toda infracción de la Palabra del Eterno conlleva un castigo. Recordemos el episodio del censo que tomó David en 1 Samuel 24, pues deseaba conocer cuánta gente habitaba en la tierra de Israel, y por esta iniciativa, el Eterno realizó un juicio contra Israel. ¡Pues Israel no puede ser contado! A la luz de esto, ¿cómo es posible que, si Hashem en la propia Torá nos dice que Israel no puede ser contado, luego le ordena a Moshé contar a los hijos de Israel? Bueno, lo primero que tenemos que explicar es: ¿por qué Hashem manda a contar a los hijos de Israel de veinte años hacia arriba? Pues, esa era la edad a partir de la cual los hijos de Israel entraban al servicio militar, exceptuando a los levitas (Bamidbar 1:1-16). Y estos necesitaban ser contados a fin de organizar las milicias hebreas.
Por otra parte, si leemos de nuevo y con calma el pasuk de Shemot 30:12-16, nos damos cuenta que el censo ha de tomarse de los hijos de Israel que tenga 20 años en adelante; lo que deja por fuera a los menores de 20 años y a todas las mujeres, y a todos los levitas. Así que, en sentido estricto, no todos los hijos de Israel son contados. Sin embargo, aún este censo restringido implica que vendría sobre los hijos de Israel contados una plaga de mortandad, a tal efecto, el Eterno ordena que se pague un rescate, que se dé una ofrenda de medio shékel1 en expiación por cada israelita varón de 20 años en adelante para que no sufra del juicio divino. Así que, en principio, la ofrenda de medio shékel se convierte en un medio de salvación para aquellos que fueron contados. ¿Expiación mediante dinero?
1) La Torá dice que el valor del shekel era de 20 ?gaira? (una moneda pequeña; de ahí el nombre actual ?agura? para las monedas israelíes pequeñas).
Necesitamos explicar el asunto del medio shékel como expiación para los hijos de Israel contados de 20 años hacia arriba. Aquí viene en nuestro auxilio la tradición oral. En primer lugar, un shékel son 17 gramos de plata. En segundo lugar, la contribución de medio shékel por cada varón de 20 años hacia arriba fue usada para la construcción de las bazas del tabernáculo del desierto (Shemot 38:27).
En tercer lugar, el Midrash Tanjumá nos enseña que, cada año, durante la época del Segundo Templo, todos los hijos de Israel que alcanzaban la edad de 20 años comenzaban a traer su donativo u ofrenda de medio shékel, junto con todos aquellos que tenían ya más de 20 años, a excepción de los levitas. El anuncio para la colecta del medio shékel se hacía desde el primer día del último mes, que es el més de adar, y cada quien, de manera voluntaria entregaba su medio shékel el primero de nisán en el Templo.
De esta manera se contaba de manera indirecta los hijos de Israel mayores de 20 años. ¿Para qué se colectaban todos esos medios shékalim? El Midrash nos responde: ?era colectado solamente por causa de la expiación de Israel, puesto que con ella se compraban los animales para los sacrificios expiatorios comunales?.
De lo anterior se nota que el dinero del medio shékel no expiaba en sí mismo, como parece indicarlo la simple lectura del texto hebreo, sino que todas las contribuciones de los medios shékalim eran usados para comprar los animales que se usaban para los sacrificios comunales descritos en el libro de Vayikrá, y entre los sacrificios comunales, estaba justo también el sacrificio expiatorio por haber contado a Israel. Pero la expiación de la que aquí se habla no se refiere al perdón de pecados estrictamente, sino al hecho de rescatar o redimir a la persona de un peligro (el de la plaga de mortandad por causa de haber sido contado).
Por tanto, el medio shékel era una especie de impuesto que pagaba todo israelita mayor de 20 años a fin de que los cohanim tuvieran fondos suficientes para comprar todos los tipos de animales necesarios para la realizar el rescate de la persona. Aquí vemos de nuevo, la colaboración entre el pueblo y los cohanim, los primeros traían sus contribuciones de medio shékel, y los segundos, compraban los animales y los sacrificaban como rescate. De esta manera, la redención podía ser llevada a cabo. En este sentido, el medio shékel actuaba como una protección o como un seguro de vida contra el riesgo de la plaga del censo. Y, en segundo lugar, todo aquel que era contado debía contribuir para el sostenimiento y la santidad del pueblo.
Esto encierra una poderosa lección para nosotros hoy día, con la cooperación armoniosa entre el pueblo y sus líderes, las congregaciones pueden ser habilitadas para llevar a cabo su tarea evangelizadora. El dinero que entra como ofrenda en los cofres de las congregaciones es sagrado, y debe ser usado en asuntos sagrados, que tengan que ver con asuntos elementales desde el mantenimiento de local, pago a empleados y maestros de torá, asi como rabinos y/o roímhasta asunto más elevados como la tzedaká, por ejemplo. Pero en ningún caso, debe ser usado para provecho personal o de grupo, o ?roscas?, como a veces se dice. Pero hay otra lección importante, tanto el rico como el pobre ofrendaban medio shékel para el rescate de sus vidas del peligro. De esta manera la Torá establece una norma universal de redención para todos; el rico por ser rico no podía presumir dando más, y el pobre por ser pobre no podía excusarse. De esta manera, todo aquel que deseara el rescate o ser salvado de la plaga de la muerte donaba el medio shékel cada año. ESE ERA SU SEGURO DE VIDA.
La Mishná en el tratado Shekalim 1:7 nos cuenta que una persona podía cancelar (o incluso prestar) el medio shékel a un amigo pobre o a un vecino. De esta manera, cada judío ayudaba a su prójimo.
Podríamos decir entonces, que ese medio shékel de plata nos habla del esfuerzo de que cada individuo debe hacer para mantenerse a salvo del peligro de la plaga de la muerte por juicio divino. Pero esto es un esfuerzo conjunto en el que interviene la fe del judío, la obra de los cohanim y los animales del sacrificio.
Por su puesto, esto es una alusión a la salvación en Yeshua. Primero, se dio a sí mismo en rescate por todos, segundo, provoca en nosotros la fe y el arrepentimiento por medio de la Ruaj Hakodesh, tercero, intercede por nosotros como kohen gadol en el santuario celestial, y cuarto, vendrá por nosotros y nos llevará al mundo venidero. Yeshúa ha dado Su vida, para rescatarnos del peligro de muerte debido a nuestra vana manera de vivir, y especialmente para rescatarnos o impedir que experimentemos la muerte segunda (Leer Ap. 20:5,6)
Este tema de la ?muerte primera? (la que experimenta todo hombre en este mundo), y el de la segunda (la que experimentarán todos los pecadores después del juicio final) se encuentra en la antigua literatura rabínica. Por ejemplo, en el Targum del Profeta Jeremías, la versión aramea del texto hebreo, se puede leer el juicio a los impíos la paráfrasis que ofrece al texto de Jr 51:39: ?Atraigo sobre ellos la angustia, y se asemejarán a los borrachos para que sin fuerzas mueran de la muerte segunda y no resuciten en el mundo venidero, ha dicho el Señor?. Leer la obra de J. Ribera Florit, Traducción del Targum de Jeremías. Editorial Verbo Divino, 1992, p. 255.
Por último, note que por tan sólo medio shékel el judío podría ser salvado del peligro de la muerte. Es decir, este medio shékel, una cantidad de 8.5 gramos de plata, es casi nada comparado con el beneficio obtenido. Esto es otra alusión a nuestra salvación, el esfuerzo nuestro: la fe y la obediencia a la Torá, es como un medio shékel, casi nada comparado a todo lo que obtenemos del esfuerzo de la fidelidad de Yeshua: el perdón de los pecados, la paz interior, alegría, etc., y la inmerecida oportunidad de participar en el mundo venidero.
El medio shékel, por medio del cual se compraban los animales para los rituales expiatorios, apenas tiene la facultad de librar de la muerte primera. Pero la salvación que nos ofrece el Mesías para librarnos de la muerte segunda o muerte eterna (de la que es imposible resucitar), se puede obtener sin dinero alguno, justo como lo anuncia el profeta Isaías: ?A todos los sedientos: Venid a las aguas, y los que no tienen dinero, venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche? (55:1).
Esta oferta de salvación para los ?sin dinero?, todos los hombres que no pueden rescatarse por sí mismos, y todavía hay tiempo, hasta que el Eterno envíe al Mesías, lo que esperamos sea pronto: ¡Amén!
El Becerro de oro
El medio Shekel
El Shabbat
El Eterno quiere lo mejor para nosotros, no hay que desesperarse, hay que saber esperar, tener la paciencia de aprender a esperar lo mejor.
En Yeshua soy aceptado
En Yeshua estoy seguro
En Yeshua soy importante
Shabbat Shalom y bendiciones para todos!
Roé Lic. José Sammy