
PARASHÁ BESHALAJ
Beshalaj (Envió)
Shemot 13:17 al 17:16
Haftará: Jueces 4.4-5.31
Brit Hadasha: Jn. 6.25-35, Mt. 14.22-33, Heb. 11:23-29, Mateo 3:1-17
Compilación, adaptación y comentario
Por Roé Lic. José Sammy
Shabat shirá
Shabat del cántico
Introducción:
Este shabat es conocido como Shabat shirá, Shabat del cántico, porque se lee la parashat Beshalaj. En esta parashá, leemos como Moisés lideró a los hijos de Israel cuando partió el Mar de los Juncos, conocido como el Mar Rojo. «Entonces los hijos de Israel entraron por el medio del mar, sobre lo seco?», y así fueron salvados de los egipcios. Éxodo 14:31: «E Israel vio el gran poder que HaShem había ejercido contra los egipcios. Y el pueblo temió a HaShem, y creyeron en HaShem y en Moisés su siervo». Y en Éxodo 15:1 leemos en la mayoría de las traducciones al español: «Entonces Moisés y el pueblo de Israel entonaron / cantaron el siguiente cántico al Señor: ?Cantaré al Señor, porque ha triunfado gloriosamente; arrojó al mar al caballo y al jinete?».
Sin embargo, en hebreo NO dice ?entonaron, cantaron? en el tiempo pretérito, sino que dice: «Entonces Moshé cantará». ¡La Torá emplea el tiempo futuro! Según Rashi, en el sentido más simple de interpretación, se refiere a que cuando vieron el milagro, decidieron que iban a cantar. Nuestros sabios derivan que el tiempo futuro de este verbo es una alusión del midrash al concepto de que D-OS resucitará a los muertos en era mesiánica. Nos encontramos en el mes de shevat, el mes undécimo del calendario judío. El día 15 de shevat comienza el miércoles al anochecer, 12 de febrero, y termina al anochecer del jueves, 13 de febrero. «Tu Bishvat [el día 15 de shevat] es el año nuevo de los árboles. Dado que el "pardes" (el huerto o "gan Edén") fue plantado con árboles de todas las cosas buenas para comer, Tu Bishvat es una celebración del huerto y de Adán kadmón (el hombre original de antaño) que fue colocado allí por HaShem; Adán kadmón fue el hombre más cercano a Yeshúa, nuestro Mashíaj, y también fue un preludio de la ?gueulá? y el retorno de Yeshúa». El hombre es un árbol en el campo.
Hay un dicho venezolano que dice: ?Una cosa es la que piensa el burro y otra el que lo monta?; y la moraleja acá todo el mundo la entiende: el que manda es el que toma las decisiones. Por otra parte, en la tradición judía encontramos muchos relatos, fábulas y parábolas en donde estos nobles animales se les asignan un protagonismo importante a fin de dar o impartir una lección ética o espiritual. Todo esto porque en esta parashá aparece un burro y vamos a identificarlo.
En la parashá de esta semana vemos ya al pueblo hebreo saliendo triunfante por en medio de las ciudades egipcias, y conducidos por el Eterno bajo la mano de Moshé se dirige al mar de los juncos, el cual se abrirá milagrosamente para ellos, y lo atraviesan en seco. De allí en adelante comienza la travesía de los hijos Israel hacia la tierra prometida, con una breve estación en el monte Sinaí a fin de recibir la Torá, como lo narra la parashá Yitró que viene a continuación.
La parashá de esta semana comienza con el pasuk 13:17, cuya primera parte contiene una oración que pondremos en varias versiones.
(1) La Reina-Valera de 1960: ?Y luego que faraón dejó ir al pueblo??,
(2) Biblia Textual (del 2007): ?Y sucedió que faraón dejó partir al pueblo...?,
(3) Edición Tanak: ?Fue cuando envió el faraón al pueblo...?.
Por lo que refleja la traducción de este texto en las versiones que citamos, la idea parece ser que el faraón por fin aceptó voluntariamente la orden del Eterno y dejó ir al pueblo de Israel. Sin embargo, en relación a Shemot 13:17 el Midrash Shemot Rabbá hace una pregunta retórica pero que es importante: ?¿En verdad el faraón dejó a ir al pueblo??. De inmediato cita un texto de la Torá para contestar su propia pregunta pero que contrasta abiertamente con Shemot 13:17, pues está escrito: ?Bilam dijo: Di_s los sacó de Egipto? (Nm 23:22). Es claro que hay una contradicción entre Shemot 13:17 y Bamidbar 23:22, es decir, tenemos que contestar lo siguiente: ¿el faraón dejó ir a los hebreos o el Eterno los sacó de Egipto?
La respuesta la encontramos en otra parte del mismo Midrash Shemot Rabbá. A fin de resolver esta aparente contradicción de la Torá, el Midrash no recurre a una de las reglas de Yishmael que dice: cuando dos textos están en conflicto entre ellos, se busca un tercero para reconciliarlos. En este caso, el Midrash, toma como recurso exegético la aggadá y procede a contar una parábola a fin de ilustrar la solución al problema exegético planteado.
Al interpretar esta primera parte del texto de Shemot 13:17, el Midrash cuenta la siguiente parábola: ?¿A qué se parece esto? Se parece a un hombre que estaba montando un burro, viendo que un niño estaba tirado en la calle entonces hizo que su burro saltara por encima del niño para no hacerle daño. Pero la gente comenzó a alabar al burro porque había saltado sobre el niño para no dañarlo. Pero el hombre, al observar la actitud de la gente por alabar al burro, les dijo a todos: ?Si el burro ha saltado sobre el niño es porque yo tiré de las bridas de su boca y lo obligué a saltar sobre el niño sino lo hubiera dañado?.
Es fácil entender lo que el Midrash nos quiere decir: el burro es el faraón, y el jinete del burro es el Eterno. En otras palabras, si el faraón dejó ir al pueblo de Israel es porque el Eterno, mediante sus maravillas y especialmente por la muerte de los primogénitos, forzó al faraón a dejar libre a los hijos de Israel. Del mismo modo, Hamán el malvado, se vio obligado a rendirle homenaje a Moderjai como lo narra el libro de Ester. La lección es clara. Los hombres malvados nos pueden afligir por un tiempo, pero llegará el momento que ellos se verán forzados por el poder del Eterno a dejar libre a Sus hijos. Esto es particularmente cierto en estos últimos tiempos, cuando miles y miles descubren cada día que han sido estafados en sus iglesias, ya sea porque se les ha enseñado de un falso día de reposo y porque están hastiados de las injusticias, y de la codicia de muchos líderes religiosos que manipulan las Escrituras para sacarles dinero mediante ?primicias?, ?pactos?, ?siembras?, etc. Entonces, mucha gente sincera se encuentra en una encrucijada, y cuando hablan con sus pastores manifestándoles que desean seguir el camino de la Torá y guardar el shabbat y las festividades del Eterno, muchos de estos líderes se comportan como faraón; no los dejan ir con bendición y respeto y/o intentan
manipular la conciencia de sus ovejas ya sea comprándolos al ofrecerles ?grandes ministerios?, difamándolas o satanizando el judaísmo y el shabbat para retenerlos dentro de sus iglesias.
Mi respeto a aquellos líderes que, pensando diferente que nosotros, no se comportan como faraón, sino que, como verdaderos pastores, hablan al corazón de sus ovejas y los dejan partir con oración y preocupación. Pues la Ruaj ha_Kodesh no es exclusiva para los líderes religiosos, las ovejas también tienen derecho a ser dirigidos por ella. Estar bajo cobertura de un líder religioso no implica estar bajo el dominio espiritual de un hombre o de una iglesia o congregación que anule la conciencia, ya que la persona es libre de seguir su propio camino si ha cambiado su visión de la vida, o simplemente porque ya no se siente a gusto. Si ya la persona está consciente de que ya no comparte la visión de su líder, lo más sano, es pedir orientación de él, o simplemente hablar con franqueza y respeto y manifestar su decisión de seguir otro camino; ese es su derecho y tenemos que respetarlo. Uno como líder está obligado a presentarle, también con respeto, nuestro punto de vista; si aún la persona persiste en su posición, en este caso, la mejor decisión que uno puede tomar como líder es bendecirle y desearle que el Eterno le guarde en la nueva experiencia espiritual que desea emprender. Esta es la vía correcta. Es una pena que muchos líderes no tengan voluntad de seguir esta vía, pero el tiempo del dominio de los faraones modernos está a punto de terminar, y los hijos del Eterno serán liberados y encaminarán sus pies en las sendas antiguas de la fe en Yeshúa, atravesando en seco un mar de pruebas, pero saldrán triunfantes como antaño lo hicieron los hijos de Israel. Y como los hijos de Israel cantaron al celebrar la victoria sobre el faraón y su ejército, así también los hijos de Di_s cantarán el cántico de Moshé y el Cordero. El tiempo de la redención Por otra parte, no se debe perder la perspectiva del tiempo de la redención de los benei Israel del yugo del faraón. Los fieles hebreos de aquel tiempo estaban conscientes que su redención estaba cerca, pues ellos por tradición oral habían escuchado y guardado la profecía dada a Abraham Avinu cuando se realizó el Pacto, que se encuentra registrado en Gn 15:1-18.
El aspecto profético relacionado con la redención está contenido en Gn 15:13-16. Allí el Eterno revela que la redención se haría en tres fases, la primera la redención de la nación (goy) que los esclavizaría (Egipto, la tierra extraña), la segunda, que la redención se completaría cuando el Eterno los tomara por pueblo y Él fuera el Di_s de los hebreos y con la expulsión del emorí de la tierra de Canaán, que sería la tercera. Dicho de otro modo, el paso definitivo hacia la redención consistía en salir de la tierra extraña (Egipto); de los demás también se encargaría el Eterno.
Además, revelación anunciaba con precisión el tiempo de la redención: (1) que el tiempo bajo el yugo de los gentiles sería de 400 años, (2) que la finalización de ese tiempo coincidiría con la maldad de amorreo llegando a su máxima expresión, con lo cual terminaba para ellos su tiempo de gracia para que se arrepintieran, y tendrían que entregar la tierra a los hebreos. La razón por la cual la Torá menciona solamente a los amorreos era porque estos eran los más fuerte de aquellas naciones cananeas (Amós 2:9). Ante todo, permítanme una acotación importante. Rabbí Ovadiah Sforno (1470-1550), ofrece una distinción clave entre los términos hebreos ?goyim? y ?leumim?, que son generalmente traducidos respectivamente como ?naciones? y ?pueblos?. El término griego para goyim es ?etnos? que usualmente se traduce como ?gentiles?. Sforno enseña que cada vez que se usa el término ?goyim? en las Escrituras hebreas debe ser entendido como una referencia al aspecto religioso de ese grupo de personas; y ?leumim? es una referencia a la organización socio-política. Por ejemplo, para referirse al Israel en su singular aspecto religioso la Torá dice que es ?goy kadosh? (Comentario a la Torá de Sforno, Mesorah Publications, 2004, p. 131).
En la profecía se especifica que cierta nación (goy) es la responsable de la opresión sobre los benei Israel y, por tanto, está especificando el aspecto religioso, lo cual describe que este es el aspecto relevante en la opresión. Y de allí entendemos, a la luz de lo que nos revela Moshé en los primeros 14 capítulos del libro de Shemot, el rol que el dios-faraón y el resto los dioses y brujos de Egipto jugaron en esa tierra extraña. Por ello, el Eterno dirige sus plagas también contra todos los ídolos de Egipto, pues es era el poder que había que liquidar en la mente de hebreos y de egipcios; el brazo armado egipcio era secundario y servidor a los propósitos hegemónicos de los goyim egipcios.
Para que la redención fuese posible en la vida de muchos hebreos se necesitaba el despliegue del poder del Di_s de los hebreos (Ex 6:6), y tal efecto, eso fue lo hizo el Eterno, de mismo modo como haría después el profeta Elías en el monte Carmelo.
Por tanto, el yugo del cual habría que liberar a los hebreos (y al resto de las naciones que allí estaban) era de naturaleza espiritual; esa era la tarea redentora más importante y difícil a ser llevada a cabo por el poder del Eterno; pues dependía totalmente de la decisión que cada individuo tomara. Por ello, vemos, por una parte, la palabra aliento y exhortación de Moshé a los hebreos de parte del Eterno, y por la otra, el despliegue de un conjunto de plagas, cuyo objetivo era sacudir la conciencia de los hebreos y de los egipcios que se habían contaminado con las prácticas idolátricas. Acá Moshé, cumplía el papel del primer redentor.
La redención futura: refugio contra las plagas y la ?plenitud de los gentiles? Bajo el dicho rabínico que los acontecimientos vividos por los padres son un signo para sus hijos, tenemos acá un modelo profético, una alusión a los tiempos de la víspera de la redención futura. De hecho, el profeta Miqueas anuncia una redención, y la definitiva, similar al tiempo de la salida de los hebreos de Egipto cuando dice: ?Yo les mostraré maravillas como el día que saliste de Egipto, las naciones verán, y se avergonzarán?temblarán en sus encierros? (Miq 7:15-17). Si recordamos que esas maravillas se refieren a las plagas de inmediato esto nos conecta con el anuncio del derramamiento de siete plagas que habla el libro de Apocalipsis (Ap 15:1).
Lo que significa, que la víspera de la última redención también estará marcada por un portentoso despliegue del poder divino por medio de diversas plagas y pestilencias que azotarán al mundo entero (Ap 16:1-21). ¿Y cuál será nuestro refugio? Los hebreos se refugiaron en sus casas en la tierra de Goshen y allí estuvieron protegidos por la sangre del cordero; del mismo modo, en la víspera de la redención final estaremos refugiados en la Suká que el Eterno ha preparado para nosotros (Salmo 91), y allí por la gracia del Eterno, estaremos protegidos por las plagas por la sangre del Mesías, ?el cordero de Di_s que quita el pecado del mundo? (Jn 1:29). No hay otro refugio.
En el Midrash Pesikta de Rab Kahana, los rabinos enseñan que, así como las nubes de gloria eran una sombra protectora contra las inclemencias del tiempo, así será en los tiempos finales, los justos encontrarán la protección del Eterno ?bajo la sombra de Sus alas? (Sal 91:1), una clara metáfora de la Suká. Y a tal efecto, se cita Is 4:6: ?Habrá una suká como sobre contra el calor del día? [del juicio, añaden los rabinos] (Rabbí W. Braude, Pesikta de Rab Kahana. The Jewish Publication Society, 2002, p. 628, ver también pp. 617,618). Nota: Esta es la otra dimensión profética de la fiesta de Sukot que ha sido pasada por alto. Por último, y una aclaratoria de lo más importante. Muchas escuelas pensamiento ven en la expresión paulina ?la plenitud de los gentiles? (Rm 11:26), como una alusión a un momento de gloria de los gentiles creyentes en los tiempos finales. Y no es cierto. El contexto en Rm 11:1-25 rebela más bien un conflicto judío-gentil, en el cual, el orgullo de los gentiles alcanzará su culmen o máxima expresión, contra todos aquellos que son judíos en el sentido de Pablo (Rm 2:28,29).
Este atentado contra el remanente de los últimos tiempos (Ap 12:17) provocará la intervención del Eterno y nos dará la liberación final, entonces ?todo Israel será salvo? (Rm 11:25,26), como bien lo dice Pablo. Esta profecía de Pablo es en verdad un Midrash a la revelación de la primera redención dada a Abraham, pues el momento de aquella redención coincidirá cuando llegaría ?a su colmo el pecado del amorreo? (Gn 15:16); lo que provocaría su expulsión de la tierra prometida para dársela a los Benei Israel. De igual manera sucederá al final de los tiempos a los gentiles, o goyim en el sentido de Sforno, un conjunto de pueblos ligados y guiados por una ideología religiosa, contraria a la Torá y al Mesías Yeshua.
Note que está escrito: ?Jerusalén será hollada por los gentiles (goyim) hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan? (Lc 21:24). Esta profecía, en primera instancia, se refiere a los romanos (Lc 21:20), y ya se cumplió; en una segunda instancia a los gentiles de la víspera de la redención, los no judíos o incircuncisos de corazón (Rm 2:28,29), de los cuales habla Pablo en Rm 11 como aquellas ramas (goyim) que se han levantado orgullosamente sobre el pueblo judío (Rm 11:17-24) pero su colmo, la máxima expresión de su maldad también llegará a su fin (Rm 11:25), y seremos liberados del yugo de los goyim.
¿Cómo podemos ser liberados del yugo de los goyim? Recibiendo el yugo del reino de los cielos y el yugo de las mitzvot, es decir, ¡recibiendo el yugo del Mesías! En fin, en aquellos tiempos finales, aparecerá el segundo y todopoderoso redentor, el Mesías (Rm 11:26), ¡lo que esperamos sea pronto! Amen!
Shabbat Shalom.
Roé Lic. José Sammy
Bendiciones para todos
Bet Tefilá
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