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Compilado, adaptado y comentado por Ro Jos Sammy,


(02) Parash Naj 5784

Introduccin

En esta parash leemos el relato de No, el arca y el diluvio universal, un relato de perdicin, pero tambin de vida y esperanza. En la haftar, el profeta Isaas retoma esta idea de esperanza (Isaas 54:7-10):

?Por un breve momento te abandon, pero te volver a recoger con grandes misericordias. En un arrebato de ira, por un breve momento, escond mi rostro de ti, pero con gran compasin tendr misericordia de ti eternamente, dice Adonai, tu Redentor. Porque esto me ser como las aguas de No: Jur que las aguas de No nunca ms pasaran sobre la tierra. As mismo he jurado que no me enojar contra ti ni te

reprochar. Aunque los montes se muevan y tiemblen los collados, mi misericordia no se alejar de ti, ni ser anulado mi pacto de paz, dice Adonai, que tiene compasin de ti?.


Teniendo en mente como obra el Eterno en misericordia con su pueblo, no cabe duda que su ira es breve, su justicia y disciplina son necesarias para corregir e instruir a su pueblo amado que debe ser luz a las naciones, El no deja impune las transgresiones y la maldad, cada ser humano es corresponsable de ser mayordomo de esta creacin, velar, cuidar, proteger, ser multiplicadores del bienestar que nos proporciona la maravillosa creacin de Dios, es parte de nuestro propsito terrenal.


A continuacin, en el comentario a esta interesante Parash, vemos a un mundo en decadencia, ?Al tiempo, cuando los hombres empezaron a multiplicarse en la tierra, e hijas fueron nacidas a ellos, los hijos de Elohim vieron que las hijas de los hombres eran atractivas; y ellos tomaron esposas para s, cualquiera que escogieron.? El Eterno dijo: ?Mi Ruaj no permanecer entre estos hombres para siempre, porque ellos son carne; por lo tanto, sus das sern 120 aos (generaciones).?Bereshit 6.1-3


?Job.1:6; 2:1. Otro da lleg cuando los hijos de Elohim vinieron a servir a YHVH, y entre ellos vino el adversario para servir a YHVH. [Malajim que abandonaron su posicin, demonios, malajim cados materializados y tomaron mujeres de entre los hombres, Libro de Enoc, Josefo, Filn de Alejandra]. Jud.1:6 y 2Pe.2:4.?


?Ahora los gigantes estaban sobre la tierra en aquellos das, y despus de eso, cuando los hijos de Elohim se llegaron a las hijas de los hombres, y ellos engendraron hijos a ellas; aquellos fueron los gigantes de la antigedad, hombres de renombre.

El Eterno vio que la gente en la tierra era demasiado perversa, y todas las imaginaciones de sus corazones eran siempre solamente de maldad.? Bereshit 6.4-5


Gigantes Heb. Nefilim, significando ?violentos? o ?causando caer en admiracin?; stos eran los tiranos violentos de aquellos das, hombres de renombre. En Nm.13:33 este nombre es dado a una tribu Kenaani, una raza de grande estatura, ?los hijos de Anak.? esto fue para detener el plan de YHVH de llenar la tierra con un pueblo puro. Imaginaciones Heb. Yetzer, significa aparte de imaginacin, propsitos y deseos. Yetzer Ar?ah, propsitos malignos. ?El Eterno lo llev al corazn que l haba hecho al hombre sobre la tierra; y lo ponder profundamente.

Y YHVH [El Eterno] dijo: ?Raer de la faz de la tierra al hombre, la cual Yo he hecho; desde hombres a ganado, y desde cosas que se arrastran a las criaturas que vuelan en el cielo; porque estoy exasperado que Yo jams los hice.? Pero Noaj encontr gracia a los ojos de El Eterno.? Bereshit 6.6-8 Solo un tzadik encontrar gracia a los ojos de El Eterno para salvar al mundo.


PARASH NOJ (Gn 6:9-11:32)

Compilado, adaptado y comentado por Ro Jos Sammy,

de los escritos rabnicos y del Rab. Dr. W. Pitter


Se dice que la antigua Grecia haba un hombre llamado Digenes, quien en pleno da llevaba una lmpara prendida, y cuando la gente le preguntaba por tan extraa conducta l les responda: ?busco a un hombre justo?. Y no lo encontr. Cuando el Eterno decret destruir el mundo por medio de un diluvio, tambin buscaba a hombre justo, a un tzadik.


La Tor menciona cuatro caractersticas notables en la vida de Naj en slo dos pesukim o versculos bblicos. Cada una de ellas describe un aspecto espiritual de la vida de Naj. La primera caracterstica la encontramos en Gn 6:8, y dice as: ?Pero Naj encontr gracia (jen) a los ojos del Eterno?. Las otras tres se encuentran en el siguiente pasuk: ?Noj era un hombre justo (tzadik), ntegro (tam) en todas sus generaciones. Naj camin con Di_s? (6:9). Por ejemplo, una de las preguntas que uno podra hacerse es, qu quiere decir Mosh cuando escribe que Naj encontr gracia (jen) a los ojos del Eterno? Es decir,

qu significa la palabra ?jen? que generalmente se traduce como ?favor? o ?gracia?? Por favor, siga este collar: (1) ?Y el Eterno dio gracia (jen) al pueblo a los ojos de los egipcios? (Ex 12:36). (2) ?Y sucedi que, cuando el rey (Asuero) vio a la reina Ester, que estaba en pie en el patio, ella hall gracia (jen) ante sus ojos? (Ester 5:2). (3) En el texto griego del NT encontramos una expresin similar que tiene este mismo fondo hebreo: ?Y Yeshua creca en sabidura, en estatura, y en gracia para con Di_s y con los hombres? (Lucas 2:52).

La clave la encontramos en otro pasuk de la Tanak, pero cuya interpretacin inspirada la ofrece un tanna (maestro de Tor del segundo siglo) de nombre Rabb Elizer Ben Yaacob, quien es citado por la Mejilta de Rabb Yishmael, un famoso tanna contemporneo de Rabb Akiva: ??(jen) gracia no quieres decir ms que Ruaj ha-Kodesh, porque se dice: ?y derramar sobre la casa de David y sobre el habitante de Jerusaln espritu de gracia (jen)..(Zac 12:10)?.

En otras palabras, Mosh nos quiere decir que, Naj, aquel hombre tzadik, era el nico de aquella generacin que tena la presencia de la Ruaj ha-Kodesh en su vida!!!. Y por ello el Eterno lo toma en cuenta y lo escoge para el plan que desea llevar a cabo. Apelando a la revelacin del NT podemos decir que Naj era el nico hombre convertido y nacido de nuevo de aquella generacin, todos los dems eran unos malvados o indiferentes al Eterno.


De aqu podemos sacar varias conclusiones:

cuando la Escritura dice que un hombre es justo podemos estar seguro que tiene la presencia de Di_s en su vida por medio de la Ruaj haKodesh, presencia sobrenatural que pueden reconocer los paganos al ver algo distinto en personas justas; como en el caso de Ester y de Yeshua, el Mesas. Es bueno, por causa de la enseanza, aadir un par de asuntos. Primero, ya conocemos que la palabra tzadik que se ha traducido generalmente como ?justo? viene de la idea hebrea ?uno que mantiene el rumbo a lo largo del camino?. Por ello dice la Escritura que: ?aunque un tzadik caiga siete veces, se levantar? (Pr 24:16); es decir, es posible que falle, que caiga, pero cae en el camino, no se desva del camino.


Un tzadik no es hombre perfecto (nadie lo es!), pero es un hombre convertido, cuya vida est orientada hacia el Eterno y en ese sentido ya tiene su rumbo fijado, y por tanto tiene fuerzas para levantarse, porque si bien es cierto ha cado en el camino, no se ha desviado del camino, siguiendo a otros dioses. Esta es la gran diferencia entre Salomn y David, y por eso el Eterno llama a David un varn conforme al corazn del Eterno, a pesar de la grave falta que cometi, pero se arrepinti de todo corazn. En resumen, nos ensea el libro de Proverbios: ?el justo es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el da es perfecto? (4:18); y he aqu la idea de progreso o crecimiento espiritual.

Segundo, en cuanto a los hebreos, la Tor dice que ?Di_s dio jen al pueblo a los ojos de los egipcios? (Ex 12:36), no queriendo decir que todos ellos que eran justos sino que el Eterno hizo una obra especial en ellos, pues cambi la expresin de sus rostros con la alegra de la salvacin a fin de impresionar a los egipcios y estos, ya humillados por los prodigios del Eterno, miraron a los israelitas con simpata y as los pudieron ofrendarles generosamente. Noaj, un tzaddik, lleno de Ruaj Ha-Kodesh y ?pregonero de justicia? (2 Pedro 2:5) amonest por revelacin del Eterno a aquella generacin. Pero ninguno de ellos se salv, slo su familia, la cual tampoco tena mrito alguno. De esta manera, Noaj salv al mundo. Una de las lecciones, entre tantas, que podemos sacar de ac, es que si en un hogar hay un hombre justo y lleno de la Ruaj HaKodesh, ste hombre puede salvar a su familia! Es decir, por medio de su uncin, l puede propiciar la salvacin de los suyos. De all la promesa, ?Cree en el Seor Yeshua el Mesas, y sers salvo t y tu casa? (Hechos 16:31). Esta promesa es para ti y para m! Aj! Y si sucede que haya un miembro de la familia de un tzaddik quien no crea, y decide hacer su propia vida, podemos decir que fall la promesa divina? De ninguna manera, fall la persona quien se le ofreci la bendicin de la salvacin en su propia casa y, por su necedad (porque no hay otra palabra), la rechaz.


Y, a travs de Yehsua ha-Tzaddik (1 Jn 2:1), varn lleno de la Ruaj haKodesh, quien salv a toda la familia humana, tenemos la esperanza de ver un mundo nuevo donde reine la justicia y la paz, lo que esperamos ocurra cuando el Mesas venga, y que sea pronto y en nuestros das: Amn!


SEFER BERESHIT

Tor: Bereshit [Gnesis] 6:9-11:32

Haftar: Isaas 54:1-55:5

Brit HaJadash: Mateo 24:15-44