
Parash Yitr (Ex 18:1-20:23)
QUIN ELIGI A QUIN?
Israel como pueblo elegido de Dios o Dios como el Dios elegido por Israel
Compilado, adaptado y comentado por
Ro Lic. Jos Sammy
La eleccin de Israel: Hace Dios acepcin de personas?
La parash de esta semana contiene el episodio de la entrega de la Tor en el monte Sina, el evento fundacional del pueblo hebreo; y en relacin a este tema, muchos comentadores afirman que ese fue el momento en el cual Israel fue elegido como pueblo de Dios, entre todos los pueblos de la tierra. Esta interpretacin ha generado orgullo en el judo y al mismo tiempo causado molestia en el mundo gentil, pues ste piensa que Dios no tiene preferencias; y hace bien a todos. Dicho de otro modo, los gentiles rechazan el exclusivismo tnico en esa eleccin preferencial de Israel. En virtud de ello, vamos a realizar un breve estudio de las Escrituras con el objeto de precisar como el pensamiento hebreo concibe la naturaleza de la eleccin de Israel. Es decir, deseamos determinar el por qu y el para qu Hashem elige a Israel entre todos los pueblos de la tierra.
Como principio fundamental, la Escritura establece que el Eterno no hace acepcin de personas; que l no tiene preferencias y, por tanto, todos los seres humanos son iguales ante Su vista y todos ellos son objeto de Su amor y que l, dictamina y ejecuta juicio sin distincin tnica, de rango social, dinero, etc. As parece ensearlo la Tor, cuando el Creador expresa Su voluntad al prometerle a Israel de ser Su pueblo, luego de efectuar la redencin de la esclavitud egipcia: ??los tomar para M por pueblo, y Yo ser para ustedes por Dios? (Ex 6:7). En trminos afectuosos, aunque contradictorios, dice en Dt 10:15-17:
Solamente a tus padres (Abraham, Yitzjak y Yaacov) dese el Eterno para amarlos; y el eligi a su descendencia despus de ellos, a ustedes, de todos los pueblos como (ven) en este da. Entonces circuncidarn el prepucio de vuestros corazones y a vuestra cerviz no endurecern ms. Porque el Eterno, vuestro Dios, l es Dios de los jueces, y Seor de los Seores. Dios grande, fuerte y temido, que no hace preferencia ni toma soborno. Ms all de la Tor, el profeta Ams expresa palabras similares: ?Od esta palabra que ha hablado Hashem contra ustedes, hijos de Israel, contra toda la familia que hice subir de Egipto dice as: A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto, les castigar por todas vuestras maldades? (3:1,2).
Tomando juntas las citas de Ex 6:7 y Dt 10:15-17 y Ams 3:1,2, se construye el pilar clave que liquida el prejuicio gentil contra Israel y se aclara adems que el Eterno no hizo acepcin de persona, puesto que define la naturaleza de la eleccin de Israel: entre todas las familias extranjeras que estaban oprimidas y esclavizadas en Egipto, el Eterno eligi solamente a los hebreos para liberarlos, y lo hizo, en virtud de las promesas que l le haba hecho a los patriarcas.
En otras palabras, los hebreos fueron elegidos para ser liberados de la esclavitud, no por mrito alguno ni porque en algn sentido fueran mejor que los pueblos de su tiempo; lo que implica que esta es una redencin de pura gracia. Esta la primera y nica eleccin que se hace sobre los hebreos. Mosh, en su discurso a los benei Israel, en los das previos a la entrada a la tierra prometida les dice un par de asuntos para que tengan conciencia lo que el Eterno quiere va a ser a favor de ellos y quienes son ellos en comparacin con las otras naciones.
Primero, si Israel va a heredar la tierra de naciones ms poderosas que l, es porque sencillamente el Eterno se los va entregar en sus manos, una obra de Providencia Divina (Dt 9:1-3). Esto es lo que el Creador va a hacer por ellos. Segundo, l les dice en su cara que no tienen razn para sentirse orgullosos de nada, si el Creador les da la tierra de Canan es por la maldad de la gente que lo habita, no porque ellos sean mejores y, adems porque l va a cumplir la palabra empeada a los patriarcas que la tierra de Canan ser de su descendencia. As est escrito en Dt 9:4-6:
No dirs en tu corazn cuando los expulse el Eterno, tu Dios, de delante de ti, diciendo: Por mi mrito me ha trado el Eterno, para tomar posesin de esta tierra, porque por la maldad de estas naciones el Eterno, tu Dios, las expulsa delante de ti. No por tu mrito y ni por la rectitud de tu corazn t entras a poseer su tierra, sino por la maldad de estas naciones el Eterno, tu Dios, las expulsa delante de ti; y para cumplir la palabra que jur el Eterno a tus padres, a Abraham, a Ytzjak y a Yaacov. Por tanto, sabrs que no es por tu justicia que el Eterno, tu Dios, te entrega esa tierra buena para tomarla como posesin, porque un pueblo de dura cerviz eres t. Por ltimo, y que tambin hay que tomar en cuenta para refutar la narrativa del exclusivismo judo, que el Creador, en Su gracia, permiti y anim que se refugiaran en las casas de los hebreos y celebraran con ellos los ritos previos a la liberacin a todo extranjero que quisiera escapar de la idolatra y esclavitud, y de las plagas que azotaban en aquella poca a la tierra de Egipto (Ex 12:37-51). Lo que revela que la gran epopeya divina de la liberacin de la esclavitud egipcia no tuvo bajo ningn aspecto un carcter de exclusivismo tnico limitado a los hebreos. La salvacin fue dispensada para todos, y todos los que la aceptaron fueron beneficiados al unirse al pueblo hebreo, como lo muestra el libro de xodo.
La primera conclusin a la que uno puede arribar es la siguiente: El Eterno eligi y llam a Abraham Avinu y al resto de los patriarcas, Yiztjak y Yaacov, y ms tarde en el ejercicio de Su soberana, elige a los hebreos para redimirlos de Egipto. Lo que el Eterno ha hecho es simplemente elegir al clan de Yaacov, a las doce tribus de Israel, (Ams 3:2) para liberarlos en virtud de las promesas hechas a Abraham (Gn 15). Esta es la naturaleza de la eleccin divina de la que habla la Tor y los profetas. Dios no elige a Israel, sino que Israel elige a Dios
La segunda y final conclusin, que termina por esclarecer el panorama y derribar los prejuicios ya sealados, se puede formular como sigue: Si ya hemos aclarado que el Eterno solo elige a Israel para liberarlo de Egipto, entonces se puede afirmar que El Eterno no ha elegido a Israel como Su pueblo, sino todo lo contrario, Israel ha elegido al Eterno como su Dios! Cmo entender esto? La parash Yitr nos da la clave para comprender definitivamente la naturaleza de la eleccin divina.
En primer lugar, la Tor ensea que el Eterno no ha elegido a Israel como Su pueblo, ms bien lo hace suyo por derecho de conquista! As pareciera expresarlo las palabras iniciales de Hashem a Israel: ?Yo soy el Eterno, tu Dios, que te he sacado de la tierra de Egipto, de casa de esclavos. No habr para ti dolos ajenos delante de m?? (Ex 20:1-5).
En segundo lugar, a pesar de esa declaracin de autoridad, el Eterno no es un nuevo faran desptico, que ahora se va imponer a la fuerza sobre los hebreos porque ha vencido al dios-faran y a todos sus dioses. El Eterno no desea ser visto como si estuviera cambiando un tipo de esclavitud por otra, sino que quiere que los hebreos entiendan que han sido liberados para ejercer la libertad con responsabilidad; la nueva sociedad israelita debe ser levantada sobre un nuevo y mejor fundamento: la Tor.
Un examen ms atento del texto hebreo del llamado ?Declogo? o de las ?Diez Palabras? muestra que los llamados ?diez mandamientos? resaltan un hecho que cambia la apariencia autoritaria de la declaracin antes citada: ?Yo soy el Eterno, tu Dios, que te ha sacado? No habr para ti dolos...? (Ex 20:1-5). Las ?Diez Palabras? no estn redactadas en modo imperativo, como rdenes, como cosas que hay que hacer, sino ms bien expresan la voluntad divina para con Israel, acerca de las cosas que ellos podran hacer dado que l los habilitara para tal fin.
Los diez preceptos son ms bien promesas que Hashem hace a Israel, que revelan y al mismo tiempo garantizan la clase de relacin que l quiere establecer con cada uno de ellos. Y justo por esta apreciacin del contenido del texto hebreo es que la tradicin juda entiende que lo que est haciendo el Eterno es proponerle a Israel un contrato matrimonial: la ketub. Por lo que las ?Diez Palabras? son un conjunto de promesas para la novia, el pueblo de Israel.
En fin, se entiende entonces que el Eterno le propone una alianza a los hebreos a fin de que ellos tomen de la decisin de hacer su Dios a Aquel que los sacado de la esclavitud. Parte de la formalizacin divina en la fundacin del pueblo de Israel consisti en entregarle la Tor pblicamente en el monte Sina. Y all en ese monte, en virtud de las maravillas que el Eterno haba obrado a favor del clan de Yaacov, los benei Israel de entonces, toman la decisin agradecida de servir a quien los am primero a pesar de ser un pueblo de esclavos y que un gran nmero de ellos haban abandonado el pacto y se haban asimilado al estilo de vida mundano del Egipto. Y AS, LOS BENEI ISRAEL, ELIGEN COMO SU DIOS A HASHEM.
Los benei Israel, despus de escuchar todo lo que el Eterno les ha dicho desde la cumbre del monte Sina, le hacen llegar su respuesta al Eterno por medio de Su siervo Mosh: ?Todas las palabras que ha hablado el Eterno, haremos? (Ex 24:3). Palabras que quedan formalmente hechas concretas a travs de un pacto de sangre al estilo de los pueblos semitas antiguos (Ex 24:4-9). Los benei Israel, como as eran llamados por el Eterno, eligen de manera unnime que el Eterno sea el Dios de ellos, confirmando la Palabra del Eterno declarada poco tiempo antes en las alturas del monte Sina: ?Yo soy Hashem, tu Dios, que te ha sacado de la tierra de Egipto, de casa de esclavos? (Dt 20:2). Es Israel, quien elige al Eterno! Y la nica eleccin que ha hecho el Eterno con respecto a Israel fue la de sacarlos de la esclavitud, y no por mrito alguno sino por el compromiso que el Eterno haba adquirido con Abraham por medio de un pacto (Gn 15:1-20), y reiterado a Yizjak y Yaacov, y a los profetas como lemos en la cita del profeta Ams (3:1,2).
Solo un anti-semitismo extremista que no reconoce o distorsiona el mensaje de la Tor y a los profetas, despreciara la brutal realidad de los hechos registrados en las Escrituras hebreas; y que ac han sido brevemente expuestos. Por gratitud, el pueblo de Israel y sin mrito alguno, elige como Dios a su redentor, y as, solo as, l lleg a ser nuestro Dios y salvador. Y slo en ese sentido somos el pueblo elegido, todas las dems naciones tienen a disposicin esa misma bendicin?, hasta el da que finalice la oferta de salvacin que se ha extendido a todas las naciones, que ocurrir cuando el Mesas venga por Su pueblo, lo que esperamos sea pronto y en nuestros das y digan: Amn!
Shabbat Shalom.
Ro Lic. Jos Sammy
Bendiciones para todos
Bet Tefil
Casa de Oracin
Comunidad Mesinica