builderall

Casi todas las mujeres de la biblia han padecido por tener hijos.  Los tiempos se han alargado para ellas y ha sido de alta tribulación para los hombres.  ¿Por qué esta situación?.  Está escrito que “no cae una hoja de un árbol si Dios no lo permite” Mateo 10:29 – 30.  Si esto es así, ¿no elegirá Dios el momento correcto para esa alma y ese propósito?.

Dos naciones nacieron ese día.  La nación de Israel y la nación de Edom, es decir el Imperio Romano.   Yitsjak intercedió por su esposa. Con toda seguridad podemos decir que tanto Yitsjak como Rivká oraron, pero la Torá dice que sólo la oración de Yitsjak fue oída. Los sabios dicen que era porque él era hijo de un justo y ella no, y por eso su oración fue más eficaz.  También podemos destacar el hecho de que es más potente orar por otros que por uno mismo. Cuando uno sale de si mismo y se preocupa por los demás el poder divino es desatado sobre los necesitados. La intercesión es muy poderosa,  Job 42:10; Éxodo 8:28-31; 9:20; Números 11:1-2; Mateo 5:44; Romanos 8:34; 15:30; Efesios 1:16; 6:19; Filipenses 1:19; Colosenses 4:12; 1 Tesalonicenses 5:25; 2 Tesalonicenses 3:1; 1 Timoteo 2:1; Filemón 1:4, 22; Hebreos 13:18.  Yitsjak tenía 37 años cuando se casó con Rebeca o Rivká, y oro por 23 años para que tuviera un hijo. 23 años.  Otros estudiosos indican que Yitsjak tenía 24 años cuando se casó con Rivká.  Lo cierto es que cuando dio a luz a sus dos hijos tenía 60 años.   Por lo que el tiempo de oración fue muy largo.

¿Por qué tanto tiempo orando? ¿Que otras cosas se planificaban para Yitsjak que no se daba cuenta que el tiempo era necesario para que otras cosas se dieran?.  ¿Esto fue una prueba de fe para Yitsjak?. 

Saber esperar es la prueba de éxito de los frutos de la paciencia.  Porque sin duda la paciencia tiene frutos inmediatos.  Egipto representa el sistema de este mundo. Cuando estamos en una crisis ¿dónde buscamos nuestra ayuda? ¿En el mundo o en el Eterno, confiando en Sus promesas?  Yitsjak, era hijo de la promesa.  Era por mucho el testigo fiel de que HaShem cumple.  Por lo tanto tenía que confiar en la promesa del Eterno para poder seguir viviendo en una tierra que no producía.
 
Sin embargo de esta tierra aún se tienen 7 pozos que fueron los mismos que abrió Abraham y los mismo que re abrió Yitsjak. Por lo que no hay que dudarlo la prosperidad viene de Dios.  No de mano de hombre. 
 
La reflexión de este pasaje: 
1, La oración del justo puede mucho.  Ore por los demás, por una causa y luego acuerdese de usted. 
2. No te quejes, no tendrás una bendición completa.  Y si te vas a quejar quejate en silencio. 
3. Cada niño que nace en esta tierra tiene una misión más allá de lo que se puede comprender.  Pide porque todo lo que haga sea para bendición. 
.4. No dudes de la providencia de Dios, él es dueño del oro y la plata y tú eres su hijo predilecto.

 

EL PODER DE LA ORACIÓN